No cabe duda que a López, de niño, no le dijeron sus padres aquello de que, dime con quién andas y te diré quién eres. Prueba de ello es que, de querer dar imagen de un buen Presidente ya se hubiera deshecho de por lo menos cinco de los miembros de su gabinete, que han necesitado solo cuarenta días para demostrar novatez y estrechez de miras.
En lo internacional, no es mucha la diferencia: López se junta con los rufianes del barrio americano, los invita y los apoya. Ni Daniel Ortega, Evo Morales o Maduro no saben, siquiera de oídas, el concepto de “democracia” y, menos aún, conocen el contenido de la Carta Democrática Interamericana, aprobada en el vigésimo octavo periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, aprobada el 11 de septiembre de 2001 en Lima, Perú.
La Carta reconoce a la democracia como un derecho de los pueblos de América e impone a los gobiernos la obligación de promoverla y defenderla; señala que el ejercicio efectivo de la democracia representativa es la base del estado de derecho y los regímenes constitucionales de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos, entre los que está México, Nicaragua y Venezuela, por supuesto.
El artículo 3 del documento en cuestión claramente dice que, son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos. Igualmente señala que, son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa.
La Carta también expresa que la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia.
De esta forma, la democracia se convierte en una condición necesaria para el ejercicio de los derechos humanos, reconocidos tanto en las legislaciones de los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos como en instrumentos internacionales.
Por esa razón, la Carta determina en su artículo 20 que, en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, el Consejo Permanente de la OEA podrá realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente; si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas. Sabiendo que la tozudez es, tal vez, uno de esos factores de unión de López con sus cuates extranjeros, no tardaremos en que se convoque a la Asamblea, pues poco caso hará el señor Ortega y el señor Maduro de las resoluciones del Consejo Permanente emitidas esta semana pasada.
La democracia no solo es votos en urnas, es todo un estilo de vida. No bastan mayorías, se requiere pertinencia, eficacia y eficiencia en beneficio del pueblo, para su constante mejoramiento social, económico y personal.
Ya para terminar, vale la pena tener presente que este amigo de López, Maduro, que se toma fotos en la oficina presidencial mexicana, está en proceso de ser imputado en la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad.
No es un caso menor, pues la denuncia la formulan los gobiernos de Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Canadá ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional para que investigue hechos que ocurren en Venezuela desde el 12 de abril de 2014. Es la primera vez, desde que inició sus actividades la Corte, que algo así sucede.
El pasado 10 de diciembre la Corte designó a tres jueces de la Primera Sala de Cuestiones Preliminares para investigar la acusación. Al tiempo, tal vez veamos pronto una orden de captura internacional.
Así los cuates de López.
@jchessal
En lo internacional, no es mucha la diferencia: López se junta con los rufianes del barrio americano, los invita y los apoya. Ni Daniel Ortega, Evo Morales o Maduro no saben, siquiera de oídas, el concepto de “democracia” y, menos aún, conocen el contenido de la Carta Democrática Interamericana, aprobada en el vigésimo octavo periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, aprobada el 11 de septiembre de 2001 en Lima, Perú.
La Carta reconoce a la democracia como un derecho de los pueblos de América e impone a los gobiernos la obligación de promoverla y defenderla; señala que el ejercicio efectivo de la democracia representativa es la base del estado de derecho y los regímenes constitucionales de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos, entre los que está México, Nicaragua y Venezuela, por supuesto.
El artículo 3 del documento en cuestión claramente dice que, son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos. Igualmente señala que, son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa.
La Carta también expresa que la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia.
De esta forma, la democracia se convierte en una condición necesaria para el ejercicio de los derechos humanos, reconocidos tanto en las legislaciones de los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos como en instrumentos internacionales.
Por esa razón, la Carta determina en su artículo 20 que, en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, el Consejo Permanente de la OEA podrá realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente; si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas. Sabiendo que la tozudez es, tal vez, uno de esos factores de unión de López con sus cuates extranjeros, no tardaremos en que se convoque a la Asamblea, pues poco caso hará el señor Ortega y el señor Maduro de las resoluciones del Consejo Permanente emitidas esta semana pasada.
La democracia no solo es votos en urnas, es todo un estilo de vida. No bastan mayorías, se requiere pertinencia, eficacia y eficiencia en beneficio del pueblo, para su constante mejoramiento social, económico y personal.
Ya para terminar, vale la pena tener presente que este amigo de López, Maduro, que se toma fotos en la oficina presidencial mexicana, está en proceso de ser imputado en la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad.
No es un caso menor, pues la denuncia la formulan los gobiernos de Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Canadá ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional para que investigue hechos que ocurren en Venezuela desde el 12 de abril de 2014. Es la primera vez, desde que inició sus actividades la Corte, que algo así sucede.
El pasado 10 de diciembre la Corte designó a tres jueces de la Primera Sala de Cuestiones Preliminares para investigar la acusación. Al tiempo, tal vez veamos pronto una orden de captura internacional.
Así los cuates de López.
@jchessal

