De un jalón porque sí
Y ahora dándole vueltas a la pantalla y la pluma o el boli- como dicen los españoles- convertida en teclas y pantalla mágica que reproduce ideas y pensamientos algunos muchos sosos e incipientes y otros testarudos hasta el cansancio, es que me tropiezo con títulos que tan solo en tres palabras provocan historias internas antes y sin siquiera acercarse a la tienda virtual y realizar el pedido que se antoja entrega inmediata y enseguida reflejada en la pantalla brillante de luz azul, la que nos quita el sueño, nos atrofia las falanges y endurece los lóbulos cerebrales que se cuentas entre sí cosas a través de la dura madre. Esa franja entre sesos que parte el intelecto en dos mitades, una que canta, baila, pinta y hace poesía y arte y su vecina que razona, elige reflexionando y utiliza el método socrático para diseñar respuestas que toman el camino largo hacia la amígdala y no se turba ni perturba y habla como diplomático de carrera y corazón sin embajadas de por medio.
Y esos títulos que atrapan, queriendo ser leídos más allá de su 2 o 6 palabras que los componen, se me imaginan mundos dentro de nuestros mundos: desconocidos, audaces, crueles, reverberantes, desafiando la timidez de sus víctimas y sus antagónicos nos muestran con una materialización absoluta hecha palabras, la diversidad de experiencias, interpretaciones, retos, deslices, intentos, desafíos, venganzas y recompensas hasta saciar sin hartarnos ni confundirnos.
Leer, porque sí y porque no y porque el mundo se acaba para unos y se revitaliza para otros. Por eso hoy no hay comas o son pocas igual que los puntos y aparte para que la boca de mi mente se vacíe antes de leer cosas como "le melancolía de la resistencia"," las casas vacías" "la vida privada de los árboles" autoría del novel de literatura de nacionalidad húngara y del chileno Alejandro Zamba.
Libros como mundos, pequeños ecosistemas de experiencias varias que nos anuncian o nos recuerdan y otros que nos retuercen.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Les si sientes ganas y si no tienes te van a dar en cuanto empieces y cuando encuentres uno de esos títulos que seduzca y enloquezca y te quite el sueño y que no te lo quiten archivos de Epstein ni las fiestas perversas que ahí mencionan. Esos individuos viven en un mundo en donde el cerebro se ha infravalorado, no sé ni me importa.
Leo aunque sea títulos que colecciono en el buró de mis notas de celular para cuando la vida me lleve al mar y pueda abrirlo y comerme las palabras degustándolas hasta que me sepan a postre para que me olviden del Mundo y sus malas ocurrencias, de sus humanos tan humanos que ni siquiera alcanzan a llegar a la categoría del Reino Animal y al que pertenezco.
Así, de un jalón solo quería mencionar esos títulos que engordan una lista que se puede leer con delicia o zozobra.
PD: resta decir escrito así porque sí.





