Decálogo del Servicio Público

Hace seis años (30/Ago./12) estaba por concluir la LIX Legislatura del Congreso Local y por iniciar su gestión los cincuenta y ocho presidentes municipales en el estado. Los diputados que conformaron esa legislatura se iban “sin pena ni gloria” pero eso sí, con los bolsillos llenos de dinero; igualmente algunos presidentes municipales que aparte de ignorantes fueron corruptos. Fue entonces cuando en esta misma columna, publiqué un artículo, que tenía como propósito, sugerir algunas buenas acciones, a los futuros diputados y presidentes municipales, contenidas en el Decálogo del Servidor Público, mismo que propuso el maestro universitario y servidor público José Campillo Sáinz; en la conferencia magistral que dictó en el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) en diciembre de 1995.
A la fecha, han pasado dos legislaturas la LX y la LXI, y ninguna de ellas considero en su actuar este Decálogo. La primera mencionada fue desastrosa, inepta y corrupta. Y la siguiente, que acaba de concluir su periodo, rebasó todo límite de decencia, decoro, honestidad, los integrantes de esta legislatura actuaron con cinismo y vulgaridad y se dedicaron a saquear al estado. Se peca por acción y por omisión, así que los diputados que robaron y los que lo permitieron, merecen este calificativo. Corruptos. Dice Oscar Wilde…” Algunas personas causan felicidad a donde van; otras cuando se van…” que felicidad causó al pueblo potosino que terminaran su periodo estas y estos diputados de las legislaturas mencionadas.
Ahora que se inicia la LXII legislatura y que ya están en funciones los cincuenta y ocho presidentes municipales, nuevamente les hacemos llegar el decálogo del servidor público, con la intención de que conozcan, de que se responsabilicen, de cuál es el papel que juega el Poder Legislativo en la conformación del Estado. El Estado, en su mínima definición tiene como elementos: el territorio, la población, y el orden jurídico. El territorio es el espacio. La población somos todos los que habitamos esta nación y estamos representados por los diputados, tanto en el nivel federal como en el estatal. El ejecutivo representa al Estado y se encarga de la administración pública, es el primer mandatario porque el legislativo lo manda. El legislativo Representa a la Sociedad en el Estado, es la Soberanía, es un factor de equilibrio del poder, eso es lo que tienen que ser ustedes señores y señoras diputados, ser el contrapeso para que no haya abuso por parte del ejecutivo y del poder judicial, al administrar los recursos público y darle certeza jurídica al Estado.
De los pocos pronunciamientos buenos que tuvo Fox, en su discurso de protesta manifestó “el ejecutivo propone y el legislativo dispone”. Entiéndalo diputados, ustedes son los que disponen, son el principal poder, el poder del pueblo, les dimos un mandato constitucional; velen por el bienestar de sus representados y por favor, en su comportamiento como ciudadanos y legisladores consideren el decálogo del maestro Campillo Sáenz para que tengan una actuación decorosa, apegada a derecho, honesta y responsable. También respetuosamente hacemos esta sugerencia a los cincuenta y ocho presidentes municipales que inician su mandato.
Decálogo del Servidor Público:
1.- AMA Y ASUME COMO TUYOS LOS FINES DE TU ACTIVIDAD, porque está destinada al servicio de tu país y a la realización y salvaguarda de los valores fundamentales de la convivencia humana: el orden, la seguridad, la justicia, la libertad, la paz y el bienestar de la colectividad y de todas y cada una de las personas que la integran.
2.- CUMPLE Y HAZ CUMPLIR LA LEY. En un Estado de Derecho, los servidores públicos solo tienen las facultades que la ley les concede y están obligados a cumplir con los deberes que les impone. Sin un orden legal ninguna sociedad podría subsistir. Cuando la ley te parezca injusta, lucha por su reforma y, mientras tanto, trata de interpretarla o de aplicarla de la manera que sea mas compatible con la justicia
3.- SÉ LEAL. Al aceptar el cargo de servidor público haz contraído un compromiso con la colectividad y contigo mismo. El País espera que respondas a la confianza que en ti ha depositado y que nunca antepongas a su interés legítimo el tuyo personal o tus pasiones.
4.- SÉ PROBO. La probidad es rectitud de ánimo, hombría de bien, integridad y honradez en el obrar. La sociedad espera rectitud en tus acciones he integridad en tu conducta. Es un deber frente al Estado que sirves y frente a los particulares que utilizan los servicios.
5.- SÉ VERAZ. La veracidad es el fundamento de la confianza en las relaciones humanas. Se veraz con tus superiores, con la colectividad y con los particulares. La mentira, la simulación o el engaño destruyen la confianza y el respeto, indispensables para el debido ejercicio de la función pública.
6.- SÉ EFICIENTE. Pon en tu trabajo la mayor diligencia y empeño. De lo contrario, estarás defraudando a la sociedad que te otorgó su confianza. No te conformes con cubrir el mínimo de tus obligaciones. Procura servir con entusiasmo y poner en ello el máximo de tu capacidad y de tu esfuerzo.
7.- SÉ DISCRETO. No reveles los secretos que conozcas con motivo del desempeño de tu encargo, ni te aproveches de la información que tengas para tu beneficio personal o de tus allegados.
8.- SÉ IMPARCIAL. Tu condición de servidor público te obliga a servir a todos por igual, sin discriminaciones, sin favoritismos por motivos personales y sin distinciones por razón de raza, credo, religión, sexos, opinión política, origen nacional o social, posición económica o cualquier otra condición.
9.- NO ABUSES NUNCA DE TU AUTORIDAD. El poder se te ha dado para servir y no para oprimir, amedrentar, vejar o abusar de los demás. Respeta y haz respetar los derechos humanos y la dignidad intrínseca de cada persona.
10.- SE CORTÉS Y COMEDIDO. Se cortés y comedido en tu trato con tus superiores, con tus iguales, con tus subordinados y con los particulares. La función pública no confiere derechos para la arrogancia, la prepotencia, la descortesía o el maltrato. Trata a los demás como quisieras que te trataran a ti.
Finalmente, cualquiera que sea tu función o jerarquía dentro del servicio, aprecia y ten siempre presente la dignidad y la nobleza que te confiere el ser un servidor público. Y concluye el Lic. Campillo Sáinz …..Manuel Kant dijo que los hombres tiene dignidad y las cosas precio. El servidor público debe tener siempre una muy alta conciencia de su dignidad y nunca tener precio……
Señoras y señores diputados, servidores públicos en general, recobremos el orgullo de ser servidores públicos.

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