“El primer paso para resolver
un problema es reconocer
que éste existe”
Zig Ziglar
Esta semana, el Gobernador de nuestro Estado ante una realidad de más de 2 mil homicidios sucedidos durante su mandato, admitió esta situación y propuso una planeación de los tres niveles de gobierno para afrontarla (sugiriendo la sinergia con el próximo gobierno nacional), dado que es un tema de todo el país, y, que está directamente asociado a las organizaciones delictivas y al narcomenudeo.
Esta declaración la hacía, al tiempo que se perpetraba robos a joyerías, a plena luz del día y justo a espaldas de la sede del Poder Ejecutivo en la entidad, hecho que, algunos medios de comunicación local titulaban en sus ocho columnas ¡el colmo! no obstante, la criminalidad que vive la entidad federada, y esta ciudad, pasa de muy diversos y diferentes fenómenos delictivos, es decir, ciertamente la sociedad contempla la ejecución en promedio de dos personas al día, en las colonias periféricas de las principales ciudades de la entidad, lo que coincidiría con el diagnostico del Gobernador, ósea, el narcomenudeo.
No obstante, hay otras situaciones antisociales que no necesariamente siguen esta lógica, por ejemplo, el robo a los comensales de la marisquería “Jorge”, en el acceso norte, y, aún el robo de autos que según el Sistema Nacional de Seguridad Pública refleja una constante ascendente, incluso, lo más preocupante, la que ocurre bajo la modalidad del despojo con violencia; y en este último sentido, podemos hablar de feminicidios, homicidios en riñas vecinales, violaciones, etc, lo que se advierte, es que, no todo el clima de violencia obedece al narcomenudeo.
Hasta aquí podemos sacar una conclusión, bastante conocida desde el ámbito internacional en el combate al crimen, consistente en, que no toda la criminalidad obedece a la delincuencia organizada, sino que, gran parte de ella se circunscribe a la llamada “delincuencia común”, ósea, desde esta óptica, pues, no suena lógico esperar a que entre en funciones la gestión de nuestro Presidente electo, porque, simplemente son cosas que los alcaldes y nuestro Gobernador pueden, y, deben de resolver.
Ahora bien, resultan muy interesantes las declaraciones de nuestro Gobernador, pues, el reconocer que ha sido imposible la disminución de los hechos delictivos, en estos tres años de su gestión, que, a la par son coincidentes con la última parte del gobierno del Presidente Peña Nieto, resulta entonces, tal declaración, lleva implícita la problematización de la eficacia al combate al delito, y a su prevención, desde luego.
De tal suerte, que si estamos reconociendo que si durante los últimos tres años hemos transitado por una política criminal errática, pues entonces, lo que se espera, es un cambio integral, por lo que, no resultará creíble ni verosímil, una modificación en el paradigma preventivo criminal si continúan las mismas autoridades policíacas, o, planes, programas, normatividades, etc, del combate al delito, ósea, si fuimos por el mal camino, corrijamos bien, eso es obvio, sino resulta simulación.
Por eso, resulta trascendental a la sociedad mexicana que los tribunales federales estén a la altura para discutir el Caso Jair, pues, aquí nada más y nada menos, se debate un estándar de seguridad pública y prevención al delito por omisiones, negligencia o torpeza de las corporaciones policíacas, es decir, se trata del “hasta aquí”, o, “el nunca más”, aunque, la tentación del fraude y simulación están a la orden del día, teorías disparatadas como las del Tribunal de Justicia Administrativa en SLP, que sugieren la ignominiosa idea de la imposibilidad a la prevención racional y científica del delito.
Esperar a que “papá” federación venga a resolvernos nuestros problemas locales, pues, tampoco suena muy sensato, ya que, sin bien es cierto, el gobierno del Presidente electo trae una propuesta de vanguardia con la despenalización de las drogas, ello no es tan simple, prueba de ello es, que la próxima Ministra del interior, Olga Sánchez Cordero, plantea dialogar con la ONU para lograr una nueva “pauta interpretativa”, dado que están inmersos acuerdos internacionales antidrogas.
En esta misma lógica, la primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en esta misma semana declaró que es perfectamente constitucional que alguien vaya a prisión hasta por tres años por posesión de marihuana, es decir, sin ánimos de venta, lo que evidencia que, entre el querer y el que se pueda hay una brecha aún.
En lo personal, me quedo más con la declaración del rector de la Universidad de las Américas Puebla, el potosino Luis Ernesto Derbez, quien dijo, en su opinión, hoy en México es más urgente invertir en la contratación de policías y jueces penales que en la construcción de un nuevo aeropuerto.
La y lo espero con el gusto de siempre el próximo viernes.
carloshernandezyabogados@hotmail.com

