Después del tercer debate

Si ladran los perros, Sancho,
es que estamos cabalgando
Miguel de Cervantes

La temperatura política está llegando ya a niveles de alto riesgo para este país, al atravesar tiempos electorales mezclados con espeluznante violencia y con corrupción-impunidad irrefrenable, debido creo, a un gobierno desastroso como el de Peña Nieto, que dejará al país muy lastimado por tanto derramamiento de sangre y gran enojo colectivo frente a sus nulos resultados para tranquilizar a la nación. Llega por fín al ocaso de su poder y es probable que ya desearía aventar el arpa viendo con horror la hora inexorable en que tendrá que dejar el poder y con altas probabilidades de tener que enfrentar a la justicia, si llega Anaya a la presidencia. Por eso lo atacan furiosamente, porque saben que está creciendo. Peña no se ha dado cuenta que con sus ataques a Anaya, lo están empujando a ganar la presidencia.
Con la denuncia en contra de Anaya, Ernesto Cordero le pagó el favor al PRI, que con el voto de sus senadores, lo nombró presidente del senado de la República, con todos los privilegios y prestaciones que a su arbitrio, el gobierno sabe pagar a traidores de otros partidos que lo sirven como dóciles lacayos y que se estiman conservadoramente en muchos millones de pesos al año. Sin escrúpulo alguno, como un moderno Judas político, cumple su compromiso con el PRI acudiendo personalmente a la PGR (sí, esa, la que está al servicio del gobierno de EPN), a presentar una denuncia por supuesto lavado de dinero, basado en un video prefabricado por el gobierno que resulta en realidad un grotesco montaje de autor anónimo, con declaraciones de un individuo que carece de la más mínima credibilidad. “Le está haciendo el trabajo sucio al PRI”, como dijo el presidente nacional del PAN, Damián Zepeda. Añadió, “creo que lo mandan por delante a hacer lo que otros, por un mínimo de vergüenza, no hacen de manera directa”. “Es cómplice de quienes han saqueado al país con su corrupción, por lo que hay que separar del panismo a quienes por unas monedas y espacios públicos se ponen de acuerdo con el PRI, para traicionar al país”.
Vale decir que Ricardo Anaya no es en modo alguno un pillo como dijo desvergonzadamente J. A. Meade. Tampoco es un vividor de la política. No necesita serlo para vivir en un alto nivel socioeconómico. Además de sólidos valores familiares, ha recibido alguna propiedad como herencia de su abuela. Proviene de una familia de profesionistas: un ingeniero químico y una arquitecta que siempre han tenido una forma honesta de vivir dentro de lo que se puede llamar clase media. Egresado de la facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro. Con posgrados de la Universidad del Valle de México y de la UNAM. Ha sido diputado local al congreso de Querétaro y Federal en la LXII legislatura federal y presidente de la misma de Sept. 2013 a marzo 2014. Presentó 19 iniciativas de ley de las cuales 4 fueron aprobadas y colaboró en otras 35 iniciativas de las cuales 10 fueron aprobadas. Como político, si bien se le han cuestionado algunas de sus acciones para alcanzar la candidatura presidencial de su partido, tiene una carrera profesional y política francamente brillante y es el único candidato actualmente que ofrece una fiscalía autónoma y abrirle un proceso jurídico al presidente saliente. Los otros dos, Meade y AMLO, ya lo dijeron, si llegan a la presidencia, quieren seguir mangoneando la fiscalía de la nación designando a su titular para favorecer a sus intereses.
Creo que la inteligencia y la intuición de muchos millones de mexicanos, les permite ver con claridad que la acusación contra Anaya, solo es un nuevo montaje mediático de Peña Nieto que resultará en mayor simpatía aún por la candidatura de Anaya. ¡Cómo olvidar la cínica y ofensiva frase del presidente para tratar de justificar la corrupción, afirmando que forma parte de la cultura del pueblo mexicano!
A solo dos semanas de la fecha electoral, el desastre que está viviendo este país es monumental. La violencia ya generalizada es sencillamente aterradora. La degradación del sistema político que todavía mantiene al PRI, (por muy poco tiempo más), en el poder ejecutivo de la nación, es gravísima, porque está muy lejos de tener la representatividad genuina de los ciudadanos. La inoperancia de las principales instituciones políticas es nula. Con un congreso que da la espalda a los ciudadanos. Partidos políticos atrofiados por el exceso de dinero que envenena su vida interna, desata ambiciones y concupiscencia de algunos de sus dirigentes. Los salarios y privilegios de la llamada clase política agravian a los ciudadanos que batallan para llevar lo indispensable a sus familias. Un sistema electoral con costo exorbitante y grandes privilegios para su elite y su alta burocracia.
Una presidencia de la república que carece por completo de la estimación y del aprecio de los mexicanos, después de los escándalos de la Casa Blanca, de las casas de Malinalco y de las tragedias de Ayotzinapa y Tlatlaya entre muchas otras, casos todos que nunca se aclararon a satisfacción de los ciudadanos de este país.
El 1º de julio, creo que el pueblo de México les va a pasar la factura.

lujambio06@hotmail.com