El debate de las ideas
En las democracias modernas los debates entre candidatos a puestos de elección popular son ejercicios necesarios que permiten al electorado, -sobre todo al indeciso-, orientar un criterio para el momento final en que esté frente a la boleta. Por eso, participar en estos ejercicios ciudadanos que fueron inaugurados en México por Ernesto Zedillo, Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos en el ya lejano 1994, es de la mayor importancia. Ayer, las y los potosinos tuvimos la oportunidad de vivir un debate entre quienes aspiramos a la Presidencia Municipal de San Luis Potosí, la calificación del desempeño de cada uno de nosotros la hará Usted estimado lector en la soledad de la mampara frente a la boleta electoral; lo que sí le puedo decirle, es que participar en estos ejercicios es una oportunidad inigualable de presentarnos ante el pueblo, considero además que valdría la pena impulsar para el futuro en la Ley Electoral potosina, la obligatoriedad a los candidatos de presentarse a todos los debates oficiales, y en caso de no hacerlo salvo causas de fuerza mayor, ser susceptibles -quienes no acudan-, de la máxima sanción que es perder la candidatura. Y es que puede entenderse la ausencia desde la estrategia electoral, lo cual es válido, pues la exposición per se desgasta, sin embargo planear, organizar y realizar un debate implica la utilización de espacios y recursos públicos que pagamos todas y todos, por lo que no acudir se traduce en una falta de respeto a ese gran esfuerzo. Es además un muy mal mensaje para la hoy tan amenazada democracia, pues de no modificarse la Ley Electoral en este sentido, para el próximo proceso, la ciudadanía podrá ir perdiendo cada vez más el interés en estos ejercicios, que aunque incómodos para algunos, resultan necesarios. Los debates sin duda alguna pueden ser perfectibles, menos rígidos y más ágiles, pero es cierto que aún en tan cuestionados formatos generan en el electorado una expectativa distinta de observar el desenvolvimiento de su preferido (a), pero también producen un pequeño morbo en el espectador, así es que un debate que nunca pasará desapercibido ni para los presentes ni para los ausentes. Así, la fiesta de la democracia que se corona el día de la jornada electoral está a punto de culminar, comienza la cuenta regresiva en un país en el que continúan los mismos problemas: inseguridad, desigualdad, feminicidios por citar algunos, con un Presidente que ha lanzado un amago gravísimo a los gobernadores del país, con el clásico “se lo hago a Juan para que lo entienda Pancho” , la persecución del Titular del Ejecutivo en Tamaulipas Cabeza de Vaca, quien en un hecho inédito se le ha girado una orden de aprehensión en su contra, en pleno ejercicio de su mandato, es un poderoso mensaje del mensajero poderoso, los tiempos electorales y el sospechoso no registro de representantes de casilla del partido del Presidente, no son buenos presagios. Esperemos por el bien de nuestro querido México que las elecciones transcurran en paz y que la ciudadanía exprese libremente su sentir, y si como resultado de tal expresión se le retira la confianza mayoritaria a quienes hoy son mayoría en San Lázaro, -tal como lo refieren diversas encuestas-, nuestras Instituciones electorales se comporten a la altura en la defensa de los resultados, pero sobre todo en defensa de la democracia. Mientras tanto desde la trinchera naranja, la de las y los libres, seguiremos contribuyendo con nuestro grano de arena a la vida democrática de México, sin perder la fe en construir un San Luis Potosí que requiere un cambio de rumbo, como lo dijera el extinto mártir de Lomas Taurinas. Hasta el próximo lunes. Excelente inicio de semana.




