El Elefante en la Sala: Inseguridad, Derechos Humanos y Transparencia en
“El que no enfrenta sus problemas, los perpetúa”. Anónimo
En la política mexicana hay temas que, aunque de dominio público, siguen sin ser enfrentados con la seriedad que requieren. Se trata de problemas estructurales que afectan la vida de millones, pero que rara vez abordamos con la profundidad necesaria.
Esta omisión consciente, en la que todos vemos el “elefante en la sala” pero nadie lo mencionamos, es el eje de este artículo.
A través de 3 casos emblemáticos -la polémica sobre la elección del titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la percepción vs. la realidad de la inseguridad en México, y las irregularidades en el manejo del presupuesto en San Luis Potosí- demostramos cómo las instituciones del país prefieren eludir problemas graves a enfrentarlos, perpetuando su falta de resolución.
1. La CNDH: ¿Defensora de los derechos
humanos o pieza política?
Desde su creación en 1999, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNDH, ha sido crucial en la defensa de los derechos fundamentales en México. Sin embargo, su independencia ha sido históricamente cuestionada, pues las designaciones de su titular suelen estar marcadas por intereses políticos. El nombramiento de Rosario Piedra Ibarra, actual presidenta de la CNDH, reavivó el debate sobre la politización de este órgano, cuya misión debería ser la defensa imparcial de los derechos humanos.
La falta de autonomía de la CNDH es el “elefante en la sala”: todos lo sabemos, pero pocos se atreven a cuestionar el proceso de selección de su titular. A pesar de las críticas, en lugar de impulsar una reforma que garantice la independencia de la CNDH, prevalece el silencio cómplice, y se sigue utilizando este cargo como un instrumento político más que como una auténtica voz para las víctimas de violaciones a derechos humanos.
2. Percepción vs. realidad de la inseguridad:
¿Qué ha cambiado en los últimos 6 años?
La violencia y la inseguridad continúan siendo problemas graves en México. A pesar de los esfuerzos en la Administración de AMLO por cambiar la estrategia de seguridad, como la creación de la Guardia Nacional y el enfoque de “abrazos, no balazos”, los índices de violencia continúan siendo elevados. En el primer mes del gobierno de Claudia Sheinbaum, se insistió en la disminución de la violencia, pero la sensación y percepción de inseguridad persiste en amplias zonas del país.
El “elefante en la sala” aquí es la disonancia entre lo que las autoridades comunican y la realidad que vivimos los ciudadanos. A pesar de las cifras preocupantes en materia de crímenes e inseguridad, el gobierno insiste en que se está alcanzando la paz. Sin embargo, muchos mexicanos siguen enfrentando un entorno violento, sin que la autoridad logre avances significativos en la reducción de los crímenes de alto impacto.
El problema no es solo la inseguridad, sino la falta de respuestas eficaces, y la tendencia a minimizar el problema en lugar de enfrentarlo con decisiones concretas y políticas públicas efectivas.
3. San Luis Potosí: Opacidad en
el manejo del presupuesto estatal
En el ámbito local, el manejo del presupuesto en San Luis Potosí bajo la administración de Ricardo Gallardo conforme avanza su gestión, ha generado sospechas de opacidad.
Con mayor frecuencia surgen y señalan irregularidades en el destino del recurso público, consistentes desde la falta de transparencia en las asignaciones presupuestarias hasta las denuncias de desvíos de dinero hacia proyectos cuestionables. A pesar de las críticas, el gobierno estatal ha mostrado poca disposición en dar explicaciones claras.
Este es otro “elefante en la sala”: las sospechas de corrupción y el manejo discrecional del presupuesto público, es decir, el dinero de todos, son de sobra conocidas, pero la falta de transparencia sigue siendo el patrón.
En lugar de someter el manejo del dinero público a un escrutinio profundo, el tema se evita, y la autoridad responsable de su fiscalización prefiere mantener el silencio frente a una cada vez más insistente demanda de mayor claridad en el ejercicio presupuestal.
Los tres problemas -la politización de la CNDH, la inseguridad persistente y la falta de transparencia en el manejo de recursos- son los 3 “elefantes en la sala” de la política mexicana que todos sabemos que están ahí, pero miramos a otro lado.
Son problemas visibles y ampliamente discutidos, pero rara vez los abordamos con la seriedad y el compromiso que requieren. La tendencia es no enfrentar estos temas de forma abierta, y en lugar de buscar soluciones, optamos por minimizar su gravedad y apostar al olvido.
Necesitamos TODOS –gobernantes y gobernados- urgentemente un cambio en nuestra cultura política, donde la evasión de los problemas estructurales se transforme en un diálogo sincero para enfrentar los problemas implementando soluciones que a todos nos beneficien.
Es necesario que TODOS desafiemos y reconozcamos estos “elefantes” con honestidad y valentía, y exijamos a las instituciones del país que asuman su responsabilidad en la solución de los grandes desafíos que enfrentamos como sociedad.
jmanuelrm@msn.com
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