La satisfacción del empleado es rentable
Maestra Martha Eugenia Coronado Aldape
Mucho nos hemos preguntado ¿Cómo podemos lograr la satisfacción en nuestros colaboradores?, ¿Alguna receta nos puede dar los pasos y el orden adecuado para poder tenerla y mantenerla? Estos cuestionamientos nos los hemos hecho muchos de nosotros, sobre todo si somos personas interesadas y enfocadas en el Talento humano.
Si hablamos en términos estadísticos, podemos encontrar que el 80% de las personas “no les gusta” lo que hacen, y el 20% tiene la sensación de estar “sobrecalificado” para su puesto, según la OIT. Por el otro lado, el 13 % de las personas se siente comprometida con su trabajo, lo que significa que tenemos casi un 90% de insatisfacción en nuestros colaboradores, según Gallup Group.
Si traducimos estos datos en números reales, es decir, ¿Cuánto nos cuesta qué nuestros colaboradores no estén satisfechos? Se menciona que asciende a un 35% del salario anual de una organización, considerando el finiquito o liquidación que se generará por quien renuncie o sea despedida por falta de compromiso, tenemos que considerar el tiempo que dedicamos en la búsqueda de nuevo talento, la promoción que debemos realizar para cubrir la vacante, el posteo en los portales de empleo, todos los procesos administrativos que conlleva hacer una contratación (entrevistas y pruebas), incluyendo el proceso de onboarding e inducción del personal de nuevo ingreso, los entrenamientos de nivelación y desarrollo, la curva de aprendizaje, las cargas desbalanceadas por apoyo a la posición abierta y hasta llegar a generar horas extras o turnos adicionales, según BPO Human Resources.
Ahora, ¿Por qué es importante tener en mente estos factores? Porque el primer paso es saber en dónde estamos, basarnos en lo que está sucediendo en la organización, para saber por dónde tenemos que iniciar y a que le tenemos que dar prioridad.
Entonces, ¿Por dónde comenzar? Utilizando la analogía de una pareja, se pasarían por tres etapas para el inicio de una relación: la atracción, el enamoramiento y el mantenimiento.
Para que la persona se sienta atraída es necesario que primero conozca a la otra persona, que le muestre todas sus cualidades y ventajas sobre los demás, así mismo pasa en las organizaciones, “Employer branding” es un elemento que nos ayuda a lograr este efecto, el cual consiste en convertir a tu organización en uno de los lugares más atractivos para trabajar, en dónde RH integra conceptos básicos de marketing, para poder así gestionar la imagen que proyecta hacia los potenciales y actuales empleados de una forma más estratégica. Es importante identificar la propuesta de valor hacia ellos, siendo este uno de los elementos claves para poder atraer al personal correcto en la posición correcta en el momento correcto.
Ahora, ¿Cómo podemos traducir esto en términos de satisfacción del empleado? si el colaborador actual o futuro considera a la organización como una atractiva marca empleadora automáticamente se convierten los empleados en embajadores de la empresa, dando como resultado que los empleados se sientan a gusto en su entorno laboral, están más motivados y por lo tanto son más productivos, ofrecen un mejor servicio al cliente (interno y externo), y hablan bien de su empresa.
Pasemos a la etapa del enamoramiento, continuando con el ejemplo de pareja, viene la primera parte en la que todo es color de rosa, algo así debería de suceder en los primeros días del colaborador en la organización, tenemos que demostrarle por qué fuimos su mejor opción, para esto existe la etapa de “onboarding” que cada vez es más utilizado dentro de las organizaciones, y trata de un proceso de integración para los nuevos empleados, que busca que el personal este más orientado e integrado, logrando con esto empleados productivos en un periodo de tiempo más corto, ya que realizará con éxito la transición hacia su nueva etapa en la organización, conociendo sus roles e importancia en el equipo, mejorando su socialización, mayor compromiso y sentido de pertenencia.
Una vez logrado este enamoramiento, como en toda relación, es importante el mantenimiento, la atracción y el enamoramiento son los dos primeros pasos para que lleguen los empleados correctos, ahora ya no solo es enamorarlo de la empresa sino también de su trabajo, cómo podemos hacer esto, apoyándolo y ayudándolo a desarrollar sus talentos, es decir, todos los días, el colaborador tiene que hacer lo que más ama y hacer lo que mejor sabe hacer, por que si logramos encaminar de la manera correcta su desarrollo podemos lograr alcanzar la satisfacción y compromiso, es decir, si el empleado pone el corazón o pasión en lo que hace, en el tiempo adecuado y es reconocido por esto, el resultado será mayor productividad y eficiencia.
Estos son algunas estrategias que se pueden implementar para desarrollar el compromiso y satisfacción laboral, logrando esto, estamos disminuyendo la rotación de personal, incrementando la fidelidad de los colaboradores, menos ausentismo, menos estrés y una mayor rentabilidad, según Gallup Group. Por lo tanto, vale la pena apostar por la satisfacción de los empleados.
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