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México y la elección en Estados Unidos

Por Marco Iván Vargas Cuéllar

Agosto 15, 2024 03:00 a.m.

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No mire ahora, pero faltan unos 80 días para la elección presidencial en Estados Unidos. Cada doce años, existe una coincidencia en la celebración de elecciones presidenciales de aquel país con el nuestro. Solo para hacer algo de memoria, en 2012 Barack Obama fue reelegido para un segundo mandato y Enrique Peña Nieto ganó la presidencia en México. En 2000, George W. Bush fue elegido presidente y Vicente Fox hizo lo propio. Y antes que eso, 1988 (Bush-Salinas), 1976 (Carter-JoLoPo) y 1964 (Johnson-Díaz Ordaz) entre otros más.

La elección presidencial en Estados Unidos es un evento de suma importancia no solo para su población, sino también para sus vecinos más cercanos, y ningún país está más estrechamente ligado a los resultados que México. Con la inminente llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia, México se encuentra en una coyuntura crítica donde las decisiones que se tomen al norte de la frontera influirán de manera directa en el rumbo que tome nuestro país. Desde el comercio y la migración hasta la seguridad y la cooperación internacional, las políticas de quien ocupe la presidencia estadounidense tendrán un impacto inmediato y duradero en la vida de millones de mexicanos.

A medida que ambos países se preparan para estos cambios, la relación bilateral enfrenta un momento de redefinición. La postura que adopte quien ocupe la Casa Blanca determinará no solo el clima económico de la región, sino también la estabilidad y el futuro de los acuerdos que sostienen la relación entre México y Estados Unidos. En un contexto donde los desafíos globales exigen respuestas coordinadas, la elección estadounidense se convierte en un factor determinante para el gobierno de Sheinbaum, quien deberá navegar esta compleja dinámica mientras busca consolidar su proyecto político y cumplir con las expectativas de un país que mira hacia el norte con preocupación y esperanza.

En alguna entrega anterior ya me había referido con preocupación a la baja atención que desde la opinión pública se le está dando al desafío que presenta la elección de Estados Unidos para nuestro país en la coyuntura de la nueva presidencia. Hoy quiero ofrecerle algunas posibles implicaciones que podrían anticiparse para nuestro país en función de la victoria de cada candidatura.

En un escenario de victoria de Kamala Harris, habiendo sido parte de la administración Biden, probablemente continuaría con un enfoque de cooperación multilateral y diplomacia en la relación con México. Es posible que se mantenga el tono colaborativo en temas como el cambio climático, la lucha contra el narcotráfico y la gestión de la migración regional -en el caso de que a México interesen esas agendas-. Además, se esperaría un compromiso con el fortalecimiento de los acuerdos comerciales como el T-MEC, buscando estabilidad y continuidad en las relaciones económicas.

Harris ha mostrado un enfoque más humanitario hacia la migración, lo que podría resultar en políticas migratorias menos restrictivas que las de la administración Trump. Esto podría incluir la ampliación de vías legales para la migración y un enfoque en abordar las causas fundamentales de la migración desde Centroamérica, lo que beneficiaría a México en la gestión de los flujos migratorios a través de su territorio. Finalmente con Harris en la Casa Blanca, es probable que continúe la tendencia de fortalecer las cadenas de suministro y el comercio regional dentro del marco del T-MEC. México podría beneficiarse de políticas que fomenten la inversión en energías renovables y tecnología, áreas en las que la administración Harris podría enfocarse.

Si Trump gana, es probable que se reintroduzcan políticas migratorias estrictas, como la construcción de un muro fronterizo y la reinstauración de programas como “Remain in Mexico”. Esto podría generar tensiones en la relación bilateral, especialmente si se intenta forzar a México a asumir un rol más activo en la contención de migrantes en su territorio. En materia económica, aunque Trump renegoció el T-MEC, su enfoque proteccionista podría llevar a un aumento en las disputas comerciales y la imposición de aranceles. Esto podría crear incertidumbre económica y tensiones en sectores clave como el automotriz y el agrícola, afectando a la economía mexicana. Trump podría adoptar una postura más confrontacional hacia México en temas de seguridad y migración. La relación podría volverse más tensa, afectando la cooperación en áreas clave como la lucha contra el narcotráfico y la seguridad fronteriza.

En la próxima entrega le hablaré sobre las preferencias electorales (hoy 48% Harris, 47% Trump) y la diferencia entre éstas y las proyecciones de obtener la victoria en colegios electorales (Hoy 226 Harris, 236 Trump y 77 en disputa siendo necesarios 270 para ganar). La idea es que, a unos meses de la elección, tengamos mejores elementos para observar e interpretar la realidad que está ocurriendo en nuestro país. De eso nos ocuparemos en días próximos.

X (antes twitter). @marcoivanvargas