En 2013 el poder legislativo en México aprobó la reelección en los gobiernos municipales, la cual fue planteada como una decisión de gran importancia para diseñar e implementar políticas públicas de calidad. El principal fundamento de esta reforma fue: los ciudadanos deben contar con un mecanismo de control político que les permita evaluar el desempeño de los gobiernos locales; si esta evaluación es positiva podría continuar en el gobierno municipal por otros tres años.
Otro argumento fue que la reelección en los gobiernos municipales tendría la ventaja de fortalecer la capacidad de técnica de la administración pública municipal, ya que permitiría acumular conocimiento en el personal que laborara en ella, lo cual supone una mayor capacidad para formular políticas públicas de calidad que resuelvan los problemas públicos locales, con lo cual era posible implementar intervenciones gubernamentales de largo plazo y con ello mejorar la gobernabilidad local.
En las elecciones del uno de julio de 2018 en San Luis Potosí, los resultados fueron diversos: hubo elecciones en los 58 municipios, en lo que respecta a la reelección, en 24 de ellos los gobiernos en turno buscaron la reelección, la cual solo se cumplió en nueve: Ahualulco, Ébano, Moctezuma, Rio Verde, Salinas, San Nicolás Tolentino, Santa María del Río, Soledad de Graciano Sánchez y Tampamolón Corona, por lo que el 79 % de la población tendrá un gobierno diferente al que los gobernó en los últimos tres años (véase siguiente gráfica).

Llama la atención que en 34 municipios, los grupos políticos locales no buscaron la reelección, y en los que la buscaron, 15 no la obtuvieron, con ello se confirma que la cultura política de la no reelección aún continua; aunque la dinámica política de cada municipio es diferente, se percibe que los grupos políticos locales cambiaron de aliados y se presentaron al proceso electoral sea con otro candidato
o con otro partido político, esto significa que en la vida política municipal
predomina lo político sobre lo técnico que demandan las políticas públicas.
De los nueve municipios donde hubo reelección no hay predominio de un partido político u alianza, hay gobiernos tanto del Prd, como del pan, pri, morena y alianza pri - Nueva Alianza; no hay evidencia empírica para afirmar que estas reelecciones fueron una aprobación del electorado por los buenos resultados de política pública obtenidos, al contrario sus adversarios electorales los han acusado por el uso clientelar de los programas sociales, en su mayoría hubo gran inconformidad por parte de quienes no ganaron.
Con estos resultados electorales la reelección no obtuvo los resultados esperados, primero porque los grupos políticos no la utilizaron como un instrumento para continuar en el poder político local, pero fue utilizada como un instrumento de castigo para sus gobernantes, así sucedió en los municipios de Alaquines, Aquismón, Cedral, Charcas, Ciudad del Maíz, Ciudad Fernández, Ciudad Valles, El Naranjo, San Luis Potosí, San Vicente Tancuayalab, Santa Cantarina, Tampacan, Tanlajás, Venado y Villa de Reyes.
Por lo anterior, se puede afirmar que, la reelección no es popular entre los electores y actores políticos locales de México, quienes desde 2013 se manifestaron en contra de ella.
Los primeros por los insuficientes resultados que generan los gobiernos municipales en tres años y por la proliferación de actos de corrupción en el ejercicio de los recursos públicos; los segundos porque prefieren la no reelección, ya que esta les permite movilidad política y reconfiguración de la estructura de poder político cada tres años.
El hecho que en 37 municipios no gobierne el mismo partido político y que en solo 9 haya reelección es un llamado de atención a la forma que se ejerce el poder político y se diseñan e implementan las políticas públicas; en lo político predomina el clientelismo y el corporativismo, en el diseño de las políticas predominan las acciones que atienden las consecuencias de los problemas públicos y en su implementación se utilizan criterios clientelares, por que es necesario cambiar y transformar estos aspectos.
Después de los resultados electorales del primero de julio de 2018 se puede afirmar que los gobiernos municipales en San Luis Potosí están reprobados, el electorado prefirió la alternancia política y la no reelección, ha sido un electorado inteligente, generó un voto dividido, fragmentando el poder político, le impuso nuevos retos a la clase política local, ya que le demanda nuevos estilos de gobierno, diferentes formas de resolver los problemas públicos, pero sobretodo resultados inmediatos de política pública.
Se esperaba que la reelección fuera el gran incentivo político para generar mejores políticas públicas, pero esto no sucedió, los gobiernos municipales has seguido trabajando de la misma manera, el electorado los reprobó al momento de estar frente a la boleta electoral, prefirió la alternancia que la continuidad política, el gran reto está en los grupos de poder local, tienen mucho que trabajar cuando ejercen el poder político, necesitan profesionalizar su administración pública, ser transparentes y rendir cuentas, pero sobre todo no honestos.
En síntesis, la reelección en el ámbito municipal representa un avance en el proceso de incrementar la calidad de la democracia local, pero en el 2018 en San Luis Potosí se prefirió la no reelección, parece que los grupos políticos locales no tienen la capacidad técnica que el electorado demanda para solucionar los problemas públicos de la sociedad, el electorado premia a los buenos gobiernos, pero sobre todo castiga a los que percibe que no han realizado bien su trabajo, demanda más racionalidad técnica y menos racionalidad política en los procesos de gobierno municipal.
Twitter: @jszslp
Otro argumento fue que la reelección en los gobiernos municipales tendría la ventaja de fortalecer la capacidad de técnica de la administración pública municipal, ya que permitiría acumular conocimiento en el personal que laborara en ella, lo cual supone una mayor capacidad para formular políticas públicas de calidad que resuelvan los problemas públicos locales, con lo cual era posible implementar intervenciones gubernamentales de largo plazo y con ello mejorar la gobernabilidad local.
En las elecciones del uno de julio de 2018 en San Luis Potosí, los resultados fueron diversos: hubo elecciones en los 58 municipios, en lo que respecta a la reelección, en 24 de ellos los gobiernos en turno buscaron la reelección, la cual solo se cumplió en nueve: Ahualulco, Ébano, Moctezuma, Rio Verde, Salinas, San Nicolás Tolentino, Santa María del Río, Soledad de Graciano Sánchez y Tampamolón Corona, por lo que el 79 % de la población tendrá un gobierno diferente al que los gobernó en los últimos tres años (véase siguiente gráfica).

Llama la atención que en 34 municipios, los grupos políticos locales no buscaron la reelección, y en los que la buscaron, 15 no la obtuvieron, con ello se confirma que la cultura política de la no reelección aún continua; aunque la dinámica política de cada municipio es diferente, se percibe que los grupos políticos locales cambiaron de aliados y se presentaron al proceso electoral sea con otro candidato
o con otro partido político, esto significa que en la vida política municipal
predomina lo político sobre lo técnico que demandan las políticas públicas.
De los nueve municipios donde hubo reelección no hay predominio de un partido político u alianza, hay gobiernos tanto del Prd, como del pan, pri, morena y alianza pri - Nueva Alianza; no hay evidencia empírica para afirmar que estas reelecciones fueron una aprobación del electorado por los buenos resultados de política pública obtenidos, al contrario sus adversarios electorales los han acusado por el uso clientelar de los programas sociales, en su mayoría hubo gran inconformidad por parte de quienes no ganaron.
Con estos resultados electorales la reelección no obtuvo los resultados esperados, primero porque los grupos políticos no la utilizaron como un instrumento para continuar en el poder político local, pero fue utilizada como un instrumento de castigo para sus gobernantes, así sucedió en los municipios de Alaquines, Aquismón, Cedral, Charcas, Ciudad del Maíz, Ciudad Fernández, Ciudad Valles, El Naranjo, San Luis Potosí, San Vicente Tancuayalab, Santa Cantarina, Tampacan, Tanlajás, Venado y Villa de Reyes.
Por lo anterior, se puede afirmar que, la reelección no es popular entre los electores y actores políticos locales de México, quienes desde 2013 se manifestaron en contra de ella.
Los primeros por los insuficientes resultados que generan los gobiernos municipales en tres años y por la proliferación de actos de corrupción en el ejercicio de los recursos públicos; los segundos porque prefieren la no reelección, ya que esta les permite movilidad política y reconfiguración de la estructura de poder político cada tres años.
El hecho que en 37 municipios no gobierne el mismo partido político y que en solo 9 haya reelección es un llamado de atención a la forma que se ejerce el poder político y se diseñan e implementan las políticas públicas; en lo político predomina el clientelismo y el corporativismo, en el diseño de las políticas predominan las acciones que atienden las consecuencias de los problemas públicos y en su implementación se utilizan criterios clientelares, por que es necesario cambiar y transformar estos aspectos.
Después de los resultados electorales del primero de julio de 2018 se puede afirmar que los gobiernos municipales en San Luis Potosí están reprobados, el electorado prefirió la alternancia política y la no reelección, ha sido un electorado inteligente, generó un voto dividido, fragmentando el poder político, le impuso nuevos retos a la clase política local, ya que le demanda nuevos estilos de gobierno, diferentes formas de resolver los problemas públicos, pero sobretodo resultados inmediatos de política pública.
Se esperaba que la reelección fuera el gran incentivo político para generar mejores políticas públicas, pero esto no sucedió, los gobiernos municipales has seguido trabajando de la misma manera, el electorado los reprobó al momento de estar frente a la boleta electoral, prefirió la alternancia que la continuidad política, el gran reto está en los grupos de poder local, tienen mucho que trabajar cuando ejercen el poder político, necesitan profesionalizar su administración pública, ser transparentes y rendir cuentas, pero sobre todo no honestos.
En síntesis, la reelección en el ámbito municipal representa un avance en el proceso de incrementar la calidad de la democracia local, pero en el 2018 en San Luis Potosí se prefirió la no reelección, parece que los grupos políticos locales no tienen la capacidad técnica que el electorado demanda para solucionar los problemas públicos de la sociedad, el electorado premia a los buenos gobiernos, pero sobre todo castiga a los que percibe que no han realizado bien su trabajo, demanda más racionalidad técnica y menos racionalidad política en los procesos de gobierno municipal.
Twitter: @jszslp

