En tiempos electorales es necesario analizar el cómo resolver los problemas públicos de la sociedad, con la finalidad de contar con elementos que contribuyan a la decisión de por quién emitir nuestro voto, ya sea para el ayuntamiento, los diputados, senadores o el presidente de la república; no hay que olvidar que serán quienes tomen las decisiones de política pública que definen los instrumentos para hacer frente a problemas que son altamente complejos y que han permanecido por mucho tiempo sin resolver.
La sociedad en general identifica como principales problemas públicos la corrupción, la inseguridad, la pobreza; para el ámbito local se vinculan con la poca calidad en servicios públicos como: agua potable, recolección de basura, alumbrado público e infraestructura vial; sin embargo, conforme se acerca a la definición de sus causas, surgen la propuestas de política pública que se sustentan en valores, percepciones e intereses de los involucrados: el consenso desaparece rápidamente y se genera confrontación política.
Por ejemplo, para algunos actores la corrupción y la inseguridad es producto de la impunidad vigente en México, generada por la existencia de un débil estado de derecho; para otros la corrupción es una cultura dominante en la sociedad. Para la mayoría es la pobreza la que genera las condiciones de desigualdad, producto en sí misma de un sistema educativo y de salud con grandes deficiencias que no han sido combatidas de manera eficiente, su principal consecuencia es la desigualdad social.
Por su parte, el déficit y calidad de los servicios públicos difícilmente se encuentran en la agenda pública, no son motivo de debate durante los procesos electorales, sin embargo los diagnósticos establecen que las causas que determinan su problemática son de tipo financiero, es decir, que los gobiernos no cuentan con los recursos necesarios para ampliar su cobertura y mejorar su calidad; la situación de los gobiernos depende de los titulares de los mismos, pero depende también del comportamiento de sus usuarios, quienes poco contribuyen a su financiamiento y a mejorar la calidad de los mismos.
Para la sociedad los únicos responsables de los problemas públicos son el gobierno y su administración pública, son la causa y la consecuencia, por lo que en momentos electorales los ciudadanos quitan y ponen nuevos partidos políticos en el gobierno; se irritan contra quienes están en el poder, y se ilusionan con quienes los confrontan, por lo que quienes se disputan el poder político basan sus estrategias en convencer emocionalmente al electorado mediante soluciones de política pública que hacen frente solo a las consecuencias, difícilmente abordan las causas.
Atendiendo a las causas de los problemas públicos, la corrupción se solucionará haciendo frente a la impunidad; la inseguridad combatiendo las condiciones de precariedad de los jóvenes que son susceptibles de ingresar al crimen organizado, diseñando un sistema educativo capaz de transmitir habilidades que les permita ingresar al mercado laboral. Con respecto a los servicios públicos, se requiere transformar el comportamiento de los usuarios del agua, la generación de basura, uso del alumbrado público y la cultura vial.
Las soluciones de los problemas públicos complejos parten de un buen diagnóstico de las causas que lo generan. Un problema mal planteado y mal diagnosticado, lleva a malas decisiones de políticas públicas, a un uso ineficiente de los recursos públicos; sin embargo, en tiempos electorales suelen plantearse estrategias imaginarias, que en su mayoría no hace referencia a las causas, por lo que los actores políticos plantean solo aplicar recursos que en nada atienden los factores que generan los problemas públicos.
En tiempos electorales escuchamos propuestas como: combatir la corrupción mediante el ejemplo, eliminar fuero, establecer políticas de austeridad, revisar contratos en obra pública, establecer precios de garantía en el campo, crear la Secretaria de Seguridad Pública; otras propuestas son crear un ingreso básico universal, impulsar una economía del conocimiento, reducir el numero de funcionarios públicos y ayudar a los emprendedores; también se propone igualar salarios de hombres y mujeres, créditos a la palabra y confiscación de bienes a corruptos.
Los proponentes se han olvidado de algo fundamental, para que los problemas públicos se resuelvan es necesario que los ciudadanos aportemos una buena parte de los recursos que se requieren para ello. El gasto público en seguridad, educación, salud y servicios públicos es insuficiente; resolver los problemas públicos sin gastar más es una ilusión, otros países que han mejorado sus condiciones sociales gastan 400 % más que México; solucionar problemas públicos sin recursos es demagogia electoral.
México es uno de los países que menos recauda, el gobierno federal es quien más lo hace, pero los gobiernos locales operan sin responsabilidad fiscal; países desarrollado como: Dinamarca, Reino Unido, Francia y Noruega, superan en mucho la recaudación fiscal de México, incluso países latinoamericanos como Uruguay y Chile también (véase siguiente gráfica); hacer un llamado a la responsabilidad social es difícil de lograr en tiempos electorales, pero es necesario considerarlo para que el gobierno electo no pierda credibilidad social.

El gran déficit de recaudación que tenemos en México es en el impuesto a la propiedad (predial), que es responsabilidad de los gobiernos municipales, y en impuestos como el de seguridad social, pero sobre todo en el impuesto al consumo (IVA), en el cual hay gran evasión ya que buena parte de las transacciones comerciales se hace en la economía informal; el argumento central de la evasión fiscal es la corrupción en los actos gubernamentales, por lo que éste está obligado a ser más transparente y rendir mejor sus cuentas, pero también a combatir la impunidad.
Resolver los problemas públicos no es por sus consecuencias sino por sus causas, se requiere un diagnóstico científico de cada uno de ellos; en tiempos electorales se omite este detalle ya que solo se plantea atender las consecuencias, apelando a las emociones para ganar votos, no se hace un llamado a la responsabilidad social en contribuir con más recursos para financiar las políticas publicas, hacerlo sería el suicidio político. No obstante es necesario que pongamos atención en ello, porque de lo contario volveremos a tener grandes decepciones políticas.
@jszslp
La sociedad en general identifica como principales problemas públicos la corrupción, la inseguridad, la pobreza; para el ámbito local se vinculan con la poca calidad en servicios públicos como: agua potable, recolección de basura, alumbrado público e infraestructura vial; sin embargo, conforme se acerca a la definición de sus causas, surgen la propuestas de política pública que se sustentan en valores, percepciones e intereses de los involucrados: el consenso desaparece rápidamente y se genera confrontación política.
Por ejemplo, para algunos actores la corrupción y la inseguridad es producto de la impunidad vigente en México, generada por la existencia de un débil estado de derecho; para otros la corrupción es una cultura dominante en la sociedad. Para la mayoría es la pobreza la que genera las condiciones de desigualdad, producto en sí misma de un sistema educativo y de salud con grandes deficiencias que no han sido combatidas de manera eficiente, su principal consecuencia es la desigualdad social.
Por su parte, el déficit y calidad de los servicios públicos difícilmente se encuentran en la agenda pública, no son motivo de debate durante los procesos electorales, sin embargo los diagnósticos establecen que las causas que determinan su problemática son de tipo financiero, es decir, que los gobiernos no cuentan con los recursos necesarios para ampliar su cobertura y mejorar su calidad; la situación de los gobiernos depende de los titulares de los mismos, pero depende también del comportamiento de sus usuarios, quienes poco contribuyen a su financiamiento y a mejorar la calidad de los mismos.
Para la sociedad los únicos responsables de los problemas públicos son el gobierno y su administración pública, son la causa y la consecuencia, por lo que en momentos electorales los ciudadanos quitan y ponen nuevos partidos políticos en el gobierno; se irritan contra quienes están en el poder, y se ilusionan con quienes los confrontan, por lo que quienes se disputan el poder político basan sus estrategias en convencer emocionalmente al electorado mediante soluciones de política pública que hacen frente solo a las consecuencias, difícilmente abordan las causas.
Atendiendo a las causas de los problemas públicos, la corrupción se solucionará haciendo frente a la impunidad; la inseguridad combatiendo las condiciones de precariedad de los jóvenes que son susceptibles de ingresar al crimen organizado, diseñando un sistema educativo capaz de transmitir habilidades que les permita ingresar al mercado laboral. Con respecto a los servicios públicos, se requiere transformar el comportamiento de los usuarios del agua, la generación de basura, uso del alumbrado público y la cultura vial.
Las soluciones de los problemas públicos complejos parten de un buen diagnóstico de las causas que lo generan. Un problema mal planteado y mal diagnosticado, lleva a malas decisiones de políticas públicas, a un uso ineficiente de los recursos públicos; sin embargo, en tiempos electorales suelen plantearse estrategias imaginarias, que en su mayoría no hace referencia a las causas, por lo que los actores políticos plantean solo aplicar recursos que en nada atienden los factores que generan los problemas públicos.
En tiempos electorales escuchamos propuestas como: combatir la corrupción mediante el ejemplo, eliminar fuero, establecer políticas de austeridad, revisar contratos en obra pública, establecer precios de garantía en el campo, crear la Secretaria de Seguridad Pública; otras propuestas son crear un ingreso básico universal, impulsar una economía del conocimiento, reducir el numero de funcionarios públicos y ayudar a los emprendedores; también se propone igualar salarios de hombres y mujeres, créditos a la palabra y confiscación de bienes a corruptos.
Los proponentes se han olvidado de algo fundamental, para que los problemas públicos se resuelvan es necesario que los ciudadanos aportemos una buena parte de los recursos que se requieren para ello. El gasto público en seguridad, educación, salud y servicios públicos es insuficiente; resolver los problemas públicos sin gastar más es una ilusión, otros países que han mejorado sus condiciones sociales gastan 400 % más que México; solucionar problemas públicos sin recursos es demagogia electoral.
México es uno de los países que menos recauda, el gobierno federal es quien más lo hace, pero los gobiernos locales operan sin responsabilidad fiscal; países desarrollado como: Dinamarca, Reino Unido, Francia y Noruega, superan en mucho la recaudación fiscal de México, incluso países latinoamericanos como Uruguay y Chile también (véase siguiente gráfica); hacer un llamado a la responsabilidad social es difícil de lograr en tiempos electorales, pero es necesario considerarlo para que el gobierno electo no pierda credibilidad social.

El gran déficit de recaudación que tenemos en México es en el impuesto a la propiedad (predial), que es responsabilidad de los gobiernos municipales, y en impuestos como el de seguridad social, pero sobre todo en el impuesto al consumo (IVA), en el cual hay gran evasión ya que buena parte de las transacciones comerciales se hace en la economía informal; el argumento central de la evasión fiscal es la corrupción en los actos gubernamentales, por lo que éste está obligado a ser más transparente y rendir mejor sus cuentas, pero también a combatir la impunidad.
Resolver los problemas públicos no es por sus consecuencias sino por sus causas, se requiere un diagnóstico científico de cada uno de ellos; en tiempos electorales se omite este detalle ya que solo se plantea atender las consecuencias, apelando a las emociones para ganar votos, no se hace un llamado a la responsabilidad social en contribuir con más recursos para financiar las políticas publicas, hacerlo sería el suicidio político. No obstante es necesario que pongamos atención en ello, porque de lo contario volveremos a tener grandes decepciones políticas.
@jszslp

