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San Luis Potosí, Sierra de San Miguelito, Área Nacional Protegida

Por Adolfo González Díaz Infante

Diciembre 25, 2021 03:00 a.m.

A

(2ª parte)

Continuando con nuestro tema del decreto que da nacimiento al ÁREA NATURAL PROTEGIDA DE LA SIERRA DE SAN MIGUELITO, analizaremos algunos de los beneficios para los municipios donde está ubicada dicha ANP, especialmente la ciudad de San Luis Potosí:

1.- Disponibilidad de agua para población: Como ya explicamos, el ANP es parte de 2 de las 37 cuencas hidrológicas que conforman nuestro país. Dentro de estas cuencas está ubicado el ACUÍFERO DE SAN LUIS POTOSÍ, que comprende la totalidad de los municipios de San Luis Potosí, Soledad de Graciano Sánchez y Cerro de San Pedro, del cual se extrae casi toda el agua que utilizamos en la ciudad en usos DOMÉSTICOS, AGRÍCOLAS e INDUSTRIALES. Este acuífero tiene una extensión de 2,082 km2 bajo nuestros pies. La zona de recarga de este acuífero es en una buena proporción la propia Sierra de San Miguelito y el acuífero está sobreexplotado, ya que nuestra Zona Industrial y la propia población de la ciudad han crecido desmedidamente. Anualmente se extraen de dicho acuífero 126,600,000 m3 de agua y sólo se recargan 78,100,000 m3 de agua anualmente, lo que crea un desbalance deficitario de 75,316,000 m3 anuales. Estamos gastando más de lo que ganamos, tarde o temprano colapsará el acuífero si no tomamos medidas necesarias como ésta.

Este déficit se puede empezar a cubrir al reforestar el ANP, además de manejar sus 15 presas y arroyos de manera que se aproveche más la precipitación pluvial a través de la recarga del acuífero y la utilización de las presas en el suministro de agua, en lugar de pavimentarla con nuevas urbanizaciones, impidiendo además la recarga del acuífero y aumentando el problema.

Además, también beneficiará el ANP al ACUÍFERO DE VILLA DE REYES, con una extensión de 2,362 km2, el ACUÍFERO DE JARAL DE BERRIOS y otros más pequeños que dependen de la Sierra de San Miguelito para sus recargas. Ambos acuíferos principales están también sobreexplotados por la agricultura, ganadería y especialmente por la PLANTA TERMOELÉCTRICA DE VILLA DE REYES, que está ubicada en una zona semidesértica en lugar de estar a la orilla del mar o de un río, como es en la mayoría de los casos en el mundo.

Estamos en una zona semidesértica en la que la precipitación anual es de apenas 376 mm y la evapotranspiración anual es de 332 mm, por lo que se calcula que la infiltración efectiva hacia los acuíferos es de apenas 18 mm.

Este aumento en la disponibilidad de agua, a mediano plazo favorecerá incluso a los sectores que se están viendo afectados económicamente por el propio decreto, como es la INDUSTRIA DE CONSTRUCCIÓN, ESPECIALMENTE DE VIVIENDAS Y COMERCIOS, asimismo la ZONA INDUSTRIAL, que podrá seguir disponiendo del agua necesaria para sus procesos industriales si se da un aumento de la recarga del acuífero. De no tomar estas medidas hoy mismo, en unos años empezaremos a padecer mayores sequías con el consecuente daño ecológico y económico. Una ciudad no funciona sin el agua mínima necesaria. 

2.- Calidad del aire: El decreto propicia que aumente el buen manejo ecológico de toda el área, lo que implica evitar la deforestación de que es objeto la propia sierra, que ya de por sí fue talada indiscriminadamente a principios del siglo XX para hacer durmientes de encino para el desarrollo del ferrocarril. Mediante un plan adecuado de reforestación contribuiremos a la mitigación del cambio climático, el secuestro de carbón del aire que respiramos, disminuirá la erosión donde todavía es posible, ya que parte de la sierra está más que erosionada, como lo apreciamos en los cerros que vemos desde la ciudad que no son más que piedras donde antes fueron bosques de PINO-ENCINO y dieron origen a nuestra ciudad. Es momento de pensar en reforestar en lugar de urbanizar. Recordemos que respiramos más de 20,000 veces diarias, de ese tamaño puede ser ese beneficio para nuestra salud y nuestros descendientes, que al final es lo más importante.