“Sic semper tyrannis”

“Al Presidente nadie lo toca”
Cap. Gustavo Garmendia.

Después del magno proceso electoral y la eliminación de la selección mexicana del mundial, las cosas vuelven a su cauce normal, esa fantasía-realidad de la que nos hablaba el gran Gabo, término. La gente vuelve a sus realidades, a sus vidas telenovelescas y patéticas o a la conformidad de un solipsismo de la propia consciencia ¡aquí estoy yo!
Dos cosas me inquietan: La seguridad del virtual candidato electo a la Presidencia de la Republica y los trabajos del gabinete de seguridad a partir de aquí hasta el uno de diciembre.
Permítanme comentar respecto del primer punto. Al ver por televisión las muestras de afecto y cariño del pueblo hacia López Obrador y de cómo se cierra y entrampa el primer círculo con la gente y con los medios de comunicación, sin protección personal alguna, me hace pensar lo peor. La seguridad total no existe, pero desde los tiempos de Abraham Lincoln que formó para su propia protección el Servicio Secreto, inteligente como era sabía que había ganado la Presidencia y la guerra, y que lucho contra el abolicionismo lo que le genero hartos enemigos. El Servicio Secreto fue creado el 14 de abril de 1865, lo insólito es que ese mismo día el Presidente Lincoln asiste a una obra de teatro, donde un actor se le aproximo por la espalda y le disparó en la cabeza, huyendo y gritando ¡sic semper tyrannis!, convirtiéndose así en ser el primer Presidente de los Estados Unidos en ser asesinado.
Loquitos siempre van a existir, iluminados, personitas que creen que tienen un aura atractiva de salvación, curados de amor propio y megalómanos compulsivos, que a través de la historia han asesinado a príncipes, reyes, emperadores, artistas, filósofos, escritores, etc., éstos, los que actúan solos son los más peligros, aunque también existen las conspiraciones bien fabricadas en una red de maldad de sujetos dispuestos a mantener las cosas como están y que responden a interés muy particulares por encima de los interés de un pueblo. Complejo definir las emociones humanas en un magnicidio, pero ahí están.
En México existe el Estado Mayor Presidencial, que es considerado un órgano técnico militar que garantiza la seguridad personal del Presidente y de su familia. Qué a través de la historia ha tenido un papel fundamental, con Agustín de Iturbide en 1823 había un Estado Mayor, con Guadalupe Victoria había una Ayudantía General, pero fue hasta el siglo XIX cuando se emite el decreto presidencial de su creación como hoy lo conocemos.
¿Qué habría que cambiar? si acaso, los modos y prepotencias muchas veces observadas en su actuar, hace algunos años tuve la oportunidad de trabajar con ellos, así como existen elemento de elite, hay otros que dan pena ajena, “malos y mamones” diría un General retirado que trabajó con un Presidente de la Republica. Sino, pregúntenle a la banda de U2.
El otro punto, es el gabinete de seguridad un “impasse” en seguridad, que se viene perfeccionando negativamente desde hace varios años en cada cambio de sexenio. ¿La SEGOB seguirá llevando la rienda de la seguridad pública? ¿Mantendrán el mismo ritmo de trabajo? ¿Capturarán al “Mencho”? ¿La marina y el ejército se mantendrán disciplinados fiel a su costumbre? ¿La Policía Federal acabará de reestructurarse? ¿La PGR empezará a emigrar a algo mejor? Pregunto, ¿Quién o quienes en estos cinco meses responderán por la seguridad y la justicia de los mexicanos?
TAPANCO: El problema de la transición es la transición en sí. Como dice Luis Rubio, “El primer gran reto de México es el de ser gobernado. Se dice fácil pero ese es el gran déficit del país. Tenemos un sistema de gobierno que fue construido en otra época y bajo otras circunstancias y que fue funcional y logró plena legitimidad por muchas décadas”.

Francisco.soni@uaslp.mx