logo pulso
PSL Logo

Un mejor lugar para vivir

Por Marco Iván Vargas Cuéllar

Abril 04, 2024 03:00 a.m.

A

En mi curso de políticas públicas suelo hacer la siguiente pregunta a mis estudiantes: “Si tuvieras la posibilidad de cambiar tu residencia a cualquier lugar del mundo para desarrollarte personal y profesionalmente sin que tuvieras ninguna limitante cultural o familiar que te lo impidiera, ¿a dónde te gustaría irte?”. 

La intención de preguntar esto a mis estudiantes se relaciona con introducir el concepto de valor público -introducido hace unos 30 años por Mark H. Moore, profesor en la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard- y la teoría de “votar con los pies” -desarrollado por Charles Tiebout, de la Universidad de Washington. 

El concepto de valor público, propuesto por Mark H. Moore, representa una perspectiva fundamental en el análisis y diseño de políticas públicas dentro de la administración gubernamental. Se centra en la creación de beneficios que contribuyen al bienestar colectivo de la sociedad, buscando que las acciones y servicios ofrecidos por los gobiernos reflejen las expectativas y valores de la comunidad. El valor público trasciende la mera eficiencia operativa o el éxito económico, abarcando aspectos como la equidad, la justicia social, y la sustentabilidad. Implica un esfuerzo consciente por parte de los gobiernos para alinear sus políticas y prácticas con los intereses y necesidades de sus ciudadanos, garantizando que el desarrollo y progreso alcanzados sean percibidos como legítimos y beneficiosos por la población a la que sirven.

Por otro lado, la teoría de “votar con los pies”, formulada por el economista Charles Tiebout, describe un proceso mediante el cual individuos y familias eligen su lugar de residencia basándose en la combinación de calidad de los servicios públicos y niveles de impuestos que ofrecen diferentes ciudades. Esta teoría sugiere que, al igual que en un mercado, las personas pueden expresar sus preferencias no solo a través de las elecciones políticas sino también mediante su decisión de mudarse a áreas que mejor satisfagan sus expectativas de calidad de vida y servicios públicos. Esta movilidad permite una especie de competencia entre municipios o ciudades para atraer y retener residentes, incentivando a las administraciones locales a mejorar su eficiencia y a ofrecer paquetes de servicios que se alineen con las demandas de los ciudadanos. En esencia, “votar con los pies” actúa como un mecanismo de retroalimentación directa sobre el valor público generado por las políticas locales.

Para comprender la manera en que estos conceptos se relacionan con el proceso electoral en México, imaginemos dos ciudades ficticias, Valleluz y Fresnos, cuyas estrategias de desarrollo urbano reflejan diferentes enfoques de creación de valor público. Estas ciudades sirven como ejemplos para ilustrar la importancia de evaluar las propuestas políticas más allá de los discursos, centrándose en su capacidad para generar bienestar colectivo, reducir la migración y combatir fenómenos sociales indeseables.

Valleluz ha apostado por un modelo de desarrollo basado en la atracción de inversiones y la promoción de la tecnología, buscando posicionarse como un polo de innovación económica. Sin embargo, este enfoque ha resultado en una distribución desigual de beneficios, privilegiando a ciertos sectores de la población mientras otros quedan marginados. A pesar de su aparente éxito económico, las políticas de Valleluz han contribuido poco al valor público en términos de equidad y bienestar social, evidenciando la necesidad de un análisis crítico de las propuestas electorales que priorizan el crecimiento económico sin considerar sus implicaciones sociales.

En contraste, Fresnos ha implementado políticas que priorizan el bienestar social, la equidad y la accesibilidad a servicios básicos como educación, salud y transporte público. Aunque su crecimiento económico ha sido más modesto, Fresnos presenta mejores indicadores de calidad de vida, igualdad y sostenibilidad, reflejando una concepción más amplia del valor público. Las políticas de Fresnos demuestran cómo una gestión urbana enfocada en el bienestar colectivo puede contribuir significativamente a evitar la migración interna y otros problemas sociales, al crear entornos urbanos más inclusivos y sostenibles.

La comparación entre Valleluz y Fresnos subraya la importancia de que la ciudadanía evalúe críticamente las capacidades de las candidaturas para crear valor público durante el proceso electoral. Este enfoque no solo permite identificar a aquellas candidaturas cuyas propuestas tienen el potencial de mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía, sino que también fomenta una cultura de responsabilidad y transparencia en la gestión pública -esa tan olvidada en tiempos actuales-.

El proceso electoral mexicano, por tanto, representa una oportunidad crucial para dialogar sobre el concepto de valor público y su relevancia en la creación de políticas que promuevan el bienestar social. Al centrar el debate electoral en la capacidad de las propuestas para generar beneficios sociales inclusivos y sostenibles, se pueden establecer las bases para un desarrollo urbano que no solo sea económicamente viable, sino también socialmente justo y ambientalmente responsable.

Termino con esto. El proceso electoral mexicano ofrece una oportunidad crucial para reflexionar sobre qué tipo de valor público queremos crear y sostener en nuestras comunidades. La evaluación de las propuestas electorales a través del enfoque del valor público ofrece una perspectiva enriquecedora que trasciende los enfoques tradicionales basados en la eficiencia económica o la popularidad política llana. Este enfoque promueve una visión más holística y equitativa del desarrollo, enfatizando la importancia de políticas que aborden las necesidades reales de la población y contribuyan a la construcción de sociedades más inclusivas, resilientes y prósperas. En última instancia, una mejor ciudad evitará que sus pobladores voten con los pies en favor de otro lugar. Un mejor gobierno haría esto posible.

X (antes twitter). @marcoivanvargas