El Partido Acción Nacional publicó (15/07/2020) en su página oficial de YouTube un spot llamado #GobiernosDeAcción, en treinta segundos indican que los municipios gobernados por Acción Nacional planifican y muestran resultados rápidos e innovadores ante la pandemia. En la descripción señalan que el país vive una profunda crisis en economía, salud y seguridad. Denuncian que el gobierno federal ha mostrado incapacidad e insensibilidad. En su relato destaca que las y los alcaldes panistas, con acciones y resultados, son los mejores evaluados. Pero, ¿de verdad las alcaldías panistas gobiernan bien?
Para el análisis me delimito a la administración encabezada por Xavier Nava Palacios, presidente municipal de San Luis Potosí. El gobierno local de Nava es otra oportunidad perdida para los potosinos que le otorgaron su confianza en 2018. De 2006 a la fecha, en SLP se arrastraron e incrementaron los problemas públicos. Desde 2009, los alcaldes han puesto sus ambiciones políticas por encima de la construcción de una ciudad moderna, sustentable e incluyente.
Cada tres años se presenta un nuevo Plan de Desarrollo Municipal que es abandonado con el cambio de gestión y no se le da continuidad. Cada trienio se despiden a trabajadores municipales y se contratan a los cercanos (nepotismo e influyentismo) abandonando la profesionalización de la administración publica municipal, véase los laudos que se generan con este
círculo vicioso.
Algunos políticos potosinos han utilizado la alcaldía capitalina como trampolín para aspirar a otros cargos: Victoria Labastida buscó un curul en el senado en 2012, Mario García Valdez intentó construir su proyecto a la gubernatura en 2015, Ricardo Gallardo Juárez se postuló a la reelección en 2018 y Xavier Nava desde que tomó protesta tiene la mira puesta en las elecciones de 2021. Nava debería observar que todos los ex alcaldes fracasaron en sus proyectos políticos y desparecieron de la primera línea de la política local.
Nava Palacios invierte fuerte en su imagen, publicidad en redes sociales y medios de comunicación, desde la mercadotecnia política construye una narrativa de buen gobierno. Pero la realidad es muy distinta, en su administración se han violado los derechos humanos, las calles no cuentan con infraestructura, la inseguridad se incrementó y no se han resuelto los principales problemas públicos locales. Probablemente, sus mayores aciertos son el manejo de la deuda municipal y la implementación de las ciclovías.
Según la publicidad oficial, SLP es un municipio iluminado, limpio, seguro y con las calles pavimentadas. Pero la realidad es muy distinta. Por ejemplo, todos los días camino y transito por la calle de Tanquián, acceso posterior a Interapas, la vía se encuentra llena de baches, escombro de las construcciones, árboles sin podar, ausencia de alumbrado público y los trabajadores del municipio disponen del espacio público para estacionar sus vehículos obstruyendo el libre paso de los peatones. Si así se localiza una entrada alterna a un organismo municipal imagínense como se encuentra el resto de la ciudad.
En SLP ya gobernó PAN, PRI y PRD, todas las administraciones ineficientes e ineficaces. Se desperdició una década en planeación urbanística (vertical), los desarrolladores urbanos invadieron la Sierra de San Miguelito sin regulaciones ambientales, ni sanciones. Tampoco considero que Morena sea la respuesta como voto de castigo, solo basta observar como gobiernan en los municipios: la improvisación.
En la próximas elección los candidatos a la presidencia municipal tienen que firmar un compromiso que no aspirarán a otro cargo público, que van a concluir su gestión. E, incluso, presentar en campaña un plan a mediano plazo considerando una hipotética reelección. El paso de Nava será efímero y sin trascendencia histórica. Definitivamente, su administración es una oportunidad perdida.
Twitter: @LmElizondo

