A-AA+
Mauren Martínez, clienta de una tienda departamental, denunció que personal de vigilancia del establecimiento la golpeó de manera severa, dejándoles diversos moretones y raspaduras en brazos y piernas; la acusaban de sustraer mercancía, lo que ella negó tajantemente.
Narró que el 17 de agosto pasado acudió con su esposo al centro comercial, situado en la avenida Chapultepec a un costado del parque Tangamaga I, a fin de adquirir accesorios para perro.
Una vez que encontraron los artículos, indicó que su cónyuge se formó en la fila de la caja mientras ella decidió caminar y esperarlo en la salida. Minutos después se le acercó el jefe de seguridad, quien le solicitó abrir su bolsa, pues supuestamente había sustraído herramienta.
“Me dicen que hay un vigilante que me vio sustrayendo mercancía (…) Me dijo que algo de herramienta. No entendí bien, porque la verdad no sé. Algo de herramienta sería como muy difícil llevártelo en una bolsa de mujer”, describió.
Ante la imputación, se negó a que le revisaran el bolso porque era una violación a su privacidad, por lo cual, y al tratar de avanzar al estacionamiento el vigilante la jaló. “Le dije: ¿Deberás estás seguro? Me dijo: sí. Pruebas, cámaras, tienes que hacer un desahogo de pruebas antes de siquiera tocarme un pelo”, dijo.
Segundos después, arribaron cuatro elementos más “para el apoyo”, tres varones y una mujer, quienes la rodearon; uno de ellos jaló el bolso en tanto otro la tomó del brazo y uno más trataba de someterla, mientras la oficial le estiraba una de pulseras de pedrería que portaba ese día.
Durante el intento de sometimiento, expuso que levantó la voz para que la ayudaran las personas, pero el personal exponía que la estaban deteniendo por intentar robar mercancía. “Sale mi esposo, lo amagan y no lo sueltan. Lo que puede hacer mi esposo, es sacar el celular y medio grabar y ver cómo continúan golpeándome”.
Entre los jalones y empellones, aseveró que uno de los oficiales se puso de espaldas y comenzó a lanzarle golpes con el talón del zapato industrial, provocando escoriaciones en los tobillos y rodillas.
Indicó que, tras el presunto ataque a manos de los oficiales particulares, ella y su esposo presentaron una denuncia en la Fiscalía General del Estado (FGE) hacia dicho personal y contra quien resulte responsable.
Mauren Martínez reportó que es clienta con alto consumo en el supermercado, cuya membresía del mismo la tiene desde hace 12 años. “Me tenían tan lastimada, todo esto sangraba –los brazos (…) Ante la autoridad, pido que haya justicia frente a un acto misógino e innecesario”, demandó.
“Ellos hacen una declaración verdaderamente raquítica, vergonzosa acerca de los supuestos actos. No presentan fotografías, no presentan videos, no presentan absolutamente nada, más que la declaración de dos vigilantes. Dicen que yo les agredí. El MP me suelta porque no tiene ningún tipo de pruebas, me manda el médico legista y yo levanto mi denuncia penal”, concluyó.







