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La pelea de box llevada a cabo entre la Barby Juárez y Susie Ramadán, en el auditorio Miguel Barragán de la unidad Adolfo López Mateos, terminó en batalla campal entre aficionados, resultando al menos 5 golpeados.
Fue al final de la pelea que un grupo de sindicato de ferrocarrileros, comenzaron a discutir con otros aficionados y ya cuando la gente se aprestaba para salir comenzaron los golpes.
En la riña salieron volando varias sillas que alcanzaron a golpear algunos aficionados, mientras que algunas personas allegadas a los rijosos trataban de calmar los ánimos sin conseguirlo.
Al menos dos personas fueron golpeadas en el piso y algunos otros golpeados con las sillas que salieron volando o que utilizaron como armas, ante el temor de los niños, mujeres y adultos mayores que trataban de salir lo mejor librados de que les fuera a pegar alguna silla.
No permitieron el acceso a las autoridades para calmar los ánimos, bajo el argumento que se tenía seguridad privada y las autoridades solamente resguardaron a las afueras de la unidad deportiva.
Incluso algunos de los rijosos estuvieron esperando a las afueras del auditorio para seguir la pelea, pero afortunadamente se lograron controlar los ánimos y ya no pasó a mayores.
Paramédicos atendieron al menos a dos personas que resultaron con heridas, pero que no ameritaron ser hospitalizados.
Fue al final de la pelea que un grupo de sindicato de ferrocarrileros, comenzaron a discutir con otros aficionados y ya cuando la gente se aprestaba para salir comenzaron los golpes.
En la riña salieron volando varias sillas que alcanzaron a golpear algunos aficionados, mientras que algunas personas allegadas a los rijosos trataban de calmar los ánimos sin conseguirlo.
Al menos dos personas fueron golpeadas en el piso y algunos otros golpeados con las sillas que salieron volando o que utilizaron como armas, ante el temor de los niños, mujeres y adultos mayores que trataban de salir lo mejor librados de que les fuera a pegar alguna silla.
No permitieron el acceso a las autoridades para calmar los ánimos, bajo el argumento que se tenía seguridad privada y las autoridades solamente resguardaron a las afueras de la unidad deportiva.
Incluso algunos de los rijosos estuvieron esperando a las afueras del auditorio para seguir la pelea, pero afortunadamente se lograron controlar los ánimos y ya no pasó a mayores.
Paramédicos atendieron al menos a dos personas que resultaron con heridas, pero que no ameritaron ser hospitalizados.








