Amenaza de arancel no cambia plan a BMW

Oliver Zipse, CEO de producción global, afirma que armadora en San Luis es estratégica a largo plazo

Amenaza de arancel no cambia plan a BMW

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Aunque el 100% de lo que produce BMW en San Luis tiene como destino los Estados Unidos y un arancel del 5% elevaría en 2 mil dólares o más el costo de estos vehículos en el mercado norteamericano, la firma alemana no va a cambiar sus planes, aseguró ayer Oliver Zipse, director global de producción de Grupo BMW, en la rueda de prensa por la apertura oficial de la armadora en Villa de Reyes.

La decisión de construir una planta en San Luis obedece a estrategias de largo plazo y tiene un diseño de producción flexible, capaz de adaptarse a distintas necesidades de producción y de exportación. “No vemos razón para cambiar de planes; hasta ahora es una especulación”, dijo respecto de la amenaza de imponer un arancel de 5%, escalable, a los productos mexicanos en EU.

La mayoría de las preguntas de enviados de prensa, muchos extranjeros, se enfocaron a la amenaza arancelaria. Zipse contestó que el libre comercio no existe en todas partes del mundo “y se siguen exportando coches”. Advirtió también que “es un hecho que en el país en donde se aplican aranceles, los clientes serán los que pagarán”.

Hermann Bohrer, director de BMW planta San Luis, complementó que para 2020, se exportarán autos a 40 distintos mercados, aunque reconoció que la armadora potosina destina en su fase de inicio el 100% de su producción a Estados Unidos. “Venimos para quedarnos”, dijo en su presentación. 

Respecto de la inauguración de la planta BMW en San Luis, el portal financiero Bloomberg contrastó la postura de los directivos globales de BMW Group con un cálculo de Jeff Shuster, presidente de operaciones y asesoría global de la consultora para la industria automotriz LMC Automotive. “Un arancel del 5% adicionaría entre 2 mil y 2 mil 500 dólares al costo del vehículo, lo que podría tener un impacto insignificante por un corto período, pero pondría a la Serie 3 en una desventaja competitiva frente al Audi A4, que se fabrica en Alemania, y el Mercedes Clase C, producido en Tuscaloosa, Alabama y Sudáfrica”.

Si el arancel de Trump subiera hasta 25%, el Serie 3 fabricado en San Luis “costaría entre diez mil y doce mil dólares más y, esencialmente, cerraría la producción en la planta” para surtir entonces a EU de ese modelo desde la armadora en Alemania.