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Abundan las calles del Centro Histórico donde aparecen peligrosos hoyos producto del desprendimiento de tapas de registro de pozos de visita.
Caer es el peligro real, puesto que existe el riesgo de que caiga un peatón y se le fracture un pie.
En el perímetro de Zaragoza, Morelos, Mier y Terán, Comonfort e Hidalgo hay muchos hoyos en el piso, por ejemplo, alcantarillas que no tienen tapa de la calle Zaragoza, a las que les robaron las rejillas de las salidas pluviales.
Además, hay hoyos en donde había lámparas del sistema de iluminación escénica, alcantarillas sin rejilla en varias calles, por lo que la gente se ha estado cayendo y se lastima.
Sin embargo, ahora nadie le pone nada a la infraestructura que representa peligro para los pies de las personas que caminan y dirigen su vista hacia el frente y no hacia donde puede haber un hoyo.
En la calle Hidalgo, en las proximidades del Mercado Hidalgo, hay un desagüe que corre en forma paralela a la vialidad, y poco a poco se desprenden rejas o se derrumba parte del piso en forma lateral a la dirección de la salida pluvial.
En la calle Comonfort hay algunos pozos de visita muy destruidos de caídas de agua potable del sistema de drenaje.
En algunos sitios se registra la destrucción de las tapas y de la estructura que la soporta por el peso de los automóviles que suben a la banqueta. En esos casos tampoco ha sido repuesto ningún trozo de tapa.
En el cruce de las calles Álvaro Obregón e Hidalgo, una rejilla colocada en la muy reciente reparación ya se encuentra destruida y ninguna autoridad se acerca a arreglarla.
También representa un peligro para cruzar la calle, porque los peatones se encuentran con el agujero y pudieran sufrir un accidente o ser alcanzados por un automóvil que circule a alta velocidad.
La iluminación escénica colocada en la calle Zaragoza en el sexenio estatal de Marcelo de los Santos Fraga, ya se encuentra totalmente destruida.








