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¿“Gallardizan” la transparencia? Transporte en decadencia
Lo que la Comisión Estatal de Transparencia y Acceso a la Información Pública no vio en el Ayuntamiento de Ricardo Gallardo, parece haber contagiado el Gobierno del Estado. La transparencia se encuentra en su peor época, y de eso tienen sobrada responsabilidad las oficinas obligadas, tales como quienes actualizan el software, capturan los datos los obtienen de otras oficinas.
Si lo que falta es transparencia, entonces podríamos decir que se “gallardizó” la página de internet del gobierno estatal. Eso sí, hasta suerte tiene. Los organismos responsables de perseguir la información que los gobiernos ocultan, raras veces hacen observaciones a la falta de datos obligados por ley, y a la operatividad de las páginas de información.
En abril de 1998, la entonces Dirección de Comunicaciones y Transportes del Gobierno del Estado consiguió la liquidación del Sistema Estatal de Transporte (SET), empresa paraestatal con 5 rutas radiales y una perimetral, que fundó el gobierno de Carlos Jonguitud para crear competencia a los abusos de los permisionarios de transporte urbano de la época.
A la par, inventó un programa de reestructura de transporte urbano que incluyó la obligación de la renovación casi total del parque vehicular de los permisionarios, 25 nuevas rutas que luego crecieron a 26, 34 y ahora 54 rutas, para cubrir toda la ciudad mediante recurridos de periférico a periférico, para abrir nuevas posibilidades de movilización.
Desde entonces y hasta ahora, no ha conseguido aterrizar la cultura del prepago del servicio, con la finalidad de disminuir los riesgos y mantener a los operadores cien por ciento atentos al volante, a las ventanillas y al ascenso y descenso de pasajeros. Hay intentos con la plataforma Cytibus, pero el esfuerzo generalizado no termina de convencer.
Sin embargo, en 1999 licitó los bienes, administración y parque vehicular del SET, y el grupo ganador fue Alianzas Globalizadas, S.A. de C.V., consorcio que mediante DINA de Occidente, S.A. de C.V., prometía un servicio de calidad para nuevas rutas… que se mantuvo en un nivel de primeros lugares en país apenas hasta principios de 2016.
Poco a poco, la empresa que goza de la concesión colectiva estatal ha mostrado visos de decadencia financiera y administrativa. La compañía ya no ha renovado vehículos y de poco más de año y medio a la fecha, ha enrolado autobuses usados para sustituir los de vigencia vencida en la Ruta 28.
Además, extrae unidades en rutas donde representaba competencia como la 31-32 para enrolarlas en otras rutas tales como la 33 y la 34, causando retrasos y confusión entre los pasajeros, por ejemplo adultos mayores, usuarios tradicionales de los pequeños autobuses Volkswagen, le falta personal y trae operadores de Tamaulipas, que no necesariamente han garantizado la mejora en la calidad del servicio.
Así las cosas, lo que necesita es mayor control de la autoridad, para regresar a su servicio de calidad, con unidades de renovación oportuna y de marca distinta a las usuales de los permisionarios, o dar paso a que los nichos de inversión de otras empresa devoren el mercado y hagan creer que una licitación bien intencionada, no fue aprovechada.
¡¡HASTA MAÑANA!!
Lo que la Comisión Estatal de Transparencia y Acceso a la Información Pública no vio en el Ayuntamiento de Ricardo Gallardo, parece haber contagiado el Gobierno del Estado. La transparencia se encuentra en su peor época, y de eso tienen sobrada responsabilidad las oficinas obligadas, tales como quienes actualizan el software, capturan los datos los obtienen de otras oficinas.
Si lo que falta es transparencia, entonces podríamos decir que se “gallardizó” la página de internet del gobierno estatal. Eso sí, hasta suerte tiene. Los organismos responsables de perseguir la información que los gobiernos ocultan, raras veces hacen observaciones a la falta de datos obligados por ley, y a la operatividad de las páginas de información.
En abril de 1998, la entonces Dirección de Comunicaciones y Transportes del Gobierno del Estado consiguió la liquidación del Sistema Estatal de Transporte (SET), empresa paraestatal con 5 rutas radiales y una perimetral, que fundó el gobierno de Carlos Jonguitud para crear competencia a los abusos de los permisionarios de transporte urbano de la época.
A la par, inventó un programa de reestructura de transporte urbano que incluyó la obligación de la renovación casi total del parque vehicular de los permisionarios, 25 nuevas rutas que luego crecieron a 26, 34 y ahora 54 rutas, para cubrir toda la ciudad mediante recurridos de periférico a periférico, para abrir nuevas posibilidades de movilización.
Desde entonces y hasta ahora, no ha conseguido aterrizar la cultura del prepago del servicio, con la finalidad de disminuir los riesgos y mantener a los operadores cien por ciento atentos al volante, a las ventanillas y al ascenso y descenso de pasajeros. Hay intentos con la plataforma Cytibus, pero el esfuerzo generalizado no termina de convencer.
Sin embargo, en 1999 licitó los bienes, administración y parque vehicular del SET, y el grupo ganador fue Alianzas Globalizadas, S.A. de C.V., consorcio que mediante DINA de Occidente, S.A. de C.V., prometía un servicio de calidad para nuevas rutas… que se mantuvo en un nivel de primeros lugares en país apenas hasta principios de 2016.
Poco a poco, la empresa que goza de la concesión colectiva estatal ha mostrado visos de decadencia financiera y administrativa. La compañía ya no ha renovado vehículos y de poco más de año y medio a la fecha, ha enrolado autobuses usados para sustituir los de vigencia vencida en la Ruta 28.
Además, extrae unidades en rutas donde representaba competencia como la 31-32 para enrolarlas en otras rutas tales como la 33 y la 34, causando retrasos y confusión entre los pasajeros, por ejemplo adultos mayores, usuarios tradicionales de los pequeños autobuses Volkswagen, le falta personal y trae operadores de Tamaulipas, que no necesariamente han garantizado la mejora en la calidad del servicio.
Así las cosas, lo que necesita es mayor control de la autoridad, para regresar a su servicio de calidad, con unidades de renovación oportuna y de marca distinta a las usuales de los permisionarios, o dar paso a que los nichos de inversión de otras empresa devoren el mercado y hagan creer que una licitación bien intencionada, no fue aprovechada.
¡¡HASTA MAÑANA!!







