El lado bueno de la cuarentena

El encierro sanitario por la pandemia de COVID-19 ha traído aspectos positivos y oportunidades para aprender y recuperar lazos afectivos con la familia

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El lado bueno de la cuarentena

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Antes de la emergencia sanitaria, doña Fran, pasaba la mayor parte de su día sola y muchas horas dormida en una vivienda de dos pisos y más de 200 metros cuadrados.

Desde un teléfono fijo revela que su rutina cambió a partir que se decretaron medidas de sana distancia: sus hijos, un estudiante universitario y una trabajadora del magisterio, dejaron de acudir a sus actividades desde el pasado 17 de marzo, ahora están en casa la mayor parte del tiempo, y aunque no conviven las 24 horas, le trae tranquilidad saber que no se queda sola en su casa que parece inmensa mientras solo la habita ella.

Su ánimo, incluso su estado de salud también cambió; ahora hay quien vigile que tome a diario su medicamento contra la diabetes, antes ella misma no le prestaba importancia, pese a que este padecimiento en combinación con su edad, la hacen  población vulnerable.

“Hemos platicado más, los niños (sus hijos) se han enterado de cosas de la casa. He estado más relajada, porque he estado acompañada”, aunque extraña a sus nietas y nietos quienes ahora le hablan por teléfono, también con mayor frecuencia.

Confirmada la transmisión local del virus y la Fase 3 de la pandemia en el estado, a doña Fran solo le preocupa su esposo Antonio, que realiza una de las actividades declaradas como esenciales para la subsistencia durante este trance.

No todo es negativo durante el aislamiento voluntario, hay quienes ven en esto una oportunidad de actualizarse en el uso de dispositivos digitales y aplicaciones.

Alejandro, profesor de educación media superior y superior, aprendió durante esta “cuarentena” a utilizar plataformas como Zoom, Teams y Moodle, que le permiten tener contacto con sus estudiantes sin salir de casa.

Inclusive festeja haber conocido estas plataformas, Zoom además la puede emplear para reuniones de trabajo con otros profesores o para platicar con amigos, aunque hasta ahora solo le ha dado un uso académico.