El plan urbano escondido

[gview file="https://pulsoslp.com.mx/wp-content/uploads/2018/10/B04.pdf"]

 



 

Con mucho celo, la anterior administración municipal intentó armar un plan urbano del que no dio datos ni promovió verdaderas consultas ciudadanas. El resultado, al menos en la versión abreviada que se conoce, es bastante pobrete.


Una vez que entró en funciones el Ayuntamiento 2018-2021 y habilitó su sitio web, quedó a la vista en el segmento de Consultas Públicas, de obligada transparencia, lo que denominaron una versión abreviada del proyecto de Actualización del Plan de Centro de Población Estratégico San Luis Potosí-Soledad de Graciano Sánchez.

El tema de este plan urbano para la capital y zona metropolitana fue de los más pedregosos durante la administración municipal gallardista, de principio a fin. El alcalde se resistió a someter al obligado escrutinio público lo que pretendía modificar.
Una de las primeras cosas que hizo Ricardo Gallardo Juárez en cuanto inició su gestión fue desbaratar el Instituto Municipal de Planeación que estaba cuando él llegó. Se suponía que desaparecía o sería modificado radicalmente, pero el Implan continuó vivo, en calidad de institución zombie, con un mangoneable Alfonso Díaz de León, ex diputado Verde, como titular.

Se anunció la necesaria creación de un nuevo plan urbano. Se supone que académicos participaron, pero hasta ahora los que aceptan haber visto el proyecto dicen que se les mostró sin ir más allá de que pudieran echarle un vistazo en las propias oficinas del Implan o municipales. Nada de analizar, contrastar, revisar planos.

Muy al estilo opaco de ese trienio, pasados los comicios que no les concedieron la reelección, el nuevo plan urbano gallardista fue puesto a votación en Cabildo el 25 de julio, muy tarde: no reparó en que había para entonces una nueva Ley de Ordenamiento Urbano estatal que estaba obligado a cumplir, especialmente en el tema de consulta pública, transparencia y participación ciudadana. La nueva norma estatal emproblema jurídicamente la validez del plan urbano gallardista, pues la consulta pública de requisito no se cumplió.

Los planes de desarrollo urbano marcan pauta sobre el futuro del negocio inmobiliario. Las decisiones sobre los espacios dónde desarrollar vivienda o comercios mueven expectativas de millones de pesos.

La versión abreviada de este plan resulta un documento más bien ramplón y plasma cierta escasez de luces en el tema urbano. En un segmento de metas para alcanzar, por ejemplo, las cantidades establecidas son siempre “las necesarias” y parece un listado de buenas y superficiales intenciones. Sería bueno que cuanto antes pongan a consideración el Plan completo, para apreciar la calidad de soportes de sus propuestas.

Por temas, enlista sus medidas para solucionar problemas. De principio hace una referencia a las leyes involucradas y confirma que no se consideró anclarlo a la Ley de Ordenamiento estatal. O sea, es legalmente controvertible.

Este asomo a lo que se supone el ahora ex alcalde tenía en mente para diseñar la metrópoli San Luis-Soledad, responde a un criterio que saca de la intersociedad a Cerro de San Pedro y Mexquitic, colindantes.

Enlista metas como el retiro de construcciones irregulares sobre derechos de vía y zonas de riesgo; expropiaciones con fines de reserva para vivienda y desarrollar un mecanismo de solución a las dobles escrituraciones en la zona Norte de la ciudad (el problema del tomo “J”, con décadas de data).

Respecto del agua, menciona la construcción de la presa La Cantera; sobre elevación de la cortina de la presa San Antonio y construcción de la presa El Palmarito, que Gallardo usó como promesa de campaña a la reelección.

En alumbrado, se propone revisar toda la postería para reinstalarla con orden, así como dotar de luminarias LED para que reduzca el consumo de energía eléctrica. No menciona la posibilidad de que vuelva a buscar a una empresa concesionaria, como Panavi.

En vialidad, anuncia cambios de circulaciones e impulsar las ciclovías para alentar la movilidad no motorizada y actualizar el Programa Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS).

Enlista adecuaciones y algunas construcciones para formar una red ciclista de 267.24 kilómetros. Suma 55 tramos ciclistas bidereccionales, el más largo de ellos de más de 25 kilómetros por Periférico desde Camino a la Presa hasta Juan Sarabia, en el oriente. Otro, de casi once kilómetros, iría por Avenida Industrias desde Salvador Nava al Eje 128 de la Zona Industrial.

Habría tramos de ciclovías en avenidas como Urbano Villalón y Santos Degollado. Se enlistan cicloestacionamientos 149 privados y otros 145 privados, pequeños, de hasta dos o tres por punto e localización.

Hay otro apartado de construcción de espacios para transitar por la ciudad. Habla de terminar una “vialidad regional” de Periférico Norte a carretera a Guadalajara, construir una arteria paralela a la vía férrea a Saltillo en el tramo de bulevar río Santiago.

Menciona varios cruces a nivel por vías ferroviarias, pero también una decena de puentes vehiculares de conexión de calles con río Santiago y otros pasos vehiculares elevados en avenidas, algunos ya previstos en planes anteriores como el repudiado por vecinos en Fray Diego de la Magdalena, o el de Villa Magna en construcción por particulares.

De la solución que le urge a San Luis rumbo a la Zona Industrial, no se ve en esa versión abreviada. Parece que la propuesta de 34 kilómetros de Lomas a la ZI que presentó el empresario Carlos López Medina es la apuesta más radical para resolver la saturación de Diagonal Salvador Nava y bulevar San Luis: sus cálculos reducen en 40 mil vehículos el denso aforo total de la ruta.

En el apartado de transporte, medidas bastante predecibles como buscar que las rutas de camiones urbanos se adecuen a nuevos desarrollos habitacionales y centros laborales, que correspondan a las necesidades de servicio.

De forma muy vaga, habla de “analizar la factibilidad de utilizar las vías del ferrocarril para el transporte público dentro del área urbana y localidades cercanas”, sin que se precise qué vehículo iría sobre esos rieles, si un tren eléctrico o alguna otra modalidad.

Hay otro meta sobre raíles: “Impulsar la creación de un sistema de tren intraurbano SLP-Querétaro-Guanajuato”. Por como está redactado, no queda claro el término “intraurbano”, pues un tren con esa característica debiera ser un transporte que no va más allá de la mancha urbana y la ruta menciona tres entidades federativas.
Menciona la ampliación de la pista del aeropuerto, sujeta, a como se ve, para cuando a la concesionaria OMA se le dé su regalada gana, no precisamente para cuando San Luis lo requiera.

Y para evitar anegaciones, menciona la instalación de colectores y más colectores pluviales en las avenidas problema en tiempos de lluvia: en Coronel Romero, Tata Nacho. Manuel J. Clouthier y Mariano Jiménez.

De los planos de autorización a usos de suelo, nada. Tampoco de los permisos de construcción. Falta conocer el documento completo, que los ciudadanos puedan opinar y que la ciudad buscada sea lo más cercano a las aspiraciones de la gente.
Que se ventile con apertura a las ideas de expertos y se rehaga con más visión y aspiración.

 

 

ROLLOS SUELTOS

 

¿COMO SIEMPRE? Un empleado de la ASE, Antonio Abimael Torres Moreno, le llamó a un ex funcionario municipal para “notificarle” que habían salido anomalías por diversas cantidades en sus gestiones de hace cinco y hasta siete años. Y le dio una suma millonaria en cargos como para dejar frío a cualquiera. El acomedido “notificador” telefónico está grabado.

¿ASÍ OPERAN? El ex funcionario, fuera de toda tarea pública hace años y sin antecedente de lo que le estaban hablando, se asustó. “Yo le recomiendo que se acerque a platicar” porque la cantidad “es demasiado dinero, imposible de pagar”, le dijo Torres Moreno. El ex servidor público preguntó que con quién era la plática; Torres Moreno le dijo que con Humberto Izar Vega, coordinador de Ejecuciones. Le pasó un número telefónico incluso a donde buscarlo.

RAROS TIRANDO A OTRA COSA. ¿Desde cuándo las notificaciones de la ASE se hacen por teléfono? Todavía peor, ¿desde cuándo el notificador tiene facultades para vender miedo, sugerir, canalizar o recomendar “arreglos”, “pláticas” o “negociaciones” con funcionarios superiores? Si no es, tiene todo parecido y por lo visto la entidad revisora sigue siendo tan cuestionable como siempre lo ha sido.

VENTAJOSOS. Y como en la ASE al revisor más soso le da por amenazar y retorcer a su contentillo, no extrañaría que les dé por represaliar al denunciante.

BUMERÁN. La resistencia del ex alcalde Ricardo Gallardo Juárez a una entrega-recepción atenta, razonable y adecuada acabará por pasarle factura. Él mismo canceló posibilidades de defensa creíble de las acusaciones que han aflorado en distintos temas de su administración. Si no tenía nada que ocultar como, debió entregar y solventar en el tiempo previo; prefirió amarrarse a un legalismo.

 

 

LA TIRA DE LAS NETAS

 

CONGRUENCIA EN ENTREDICHO

“Pues no me casé yo, o sea, yo fui invitado, asistí, cada quien es responsable de sus actos. No fue una acción de gobierno, se trata de un evento social privado, yo asistía eso”.

Andrés Manuel López Obrador, tratando de justificar su presencia en la ostentosa boda de su secretario particular César Yáñez, a la que la Revista “¡Hola!” le dedicó 19 páginas. El Universal (4/X).



 

“THE DEMON BARBER” DE JURASSIC STREET

“Si el IFE hubiera tomado la decisión de hacer recuento como exigía una parte de la oposición que contendía, casilla por casilla y voto por voto, yo sabía que podía ser un recuento favorable para López Obrador”.

Roberto Madrazo Pintado, candidato presidencial priista en 2006, en entrevista radiofónica con la estación tabasqueña XEVT, asegurando que en sus actas de aquella elección AMLO estaba adelante. (3/X)



 

MORDAZA TOLERADA

“Resulta interesante ver cómo medios de todo tipo buscan adaptarse al nuevo espectro ideológico, más ante la amenaza de que el presupuesto para publicidad oficial será reducido a la mitad”.

Jorge Suárez Vélez, economista y analista financiero, sobre el clima de censura y hostilidad del triunfante Morena contra medios y periodistas que no le son afines y a quienes descalifica como “élites comentócratas” u “oligarquía comentocrática”. Reforma (4/X).