A-AA+
La Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad ya promueve entre los fieles el pago del diezmo anual, a realizarse durante febrero, abril y mayo bajo ciertos criterios económicos que en ocasiones son poco conocidos por la gente.
José de Jesús López Castillo, Padre Kino, explicó que el diezmo es un concepto diferente al de las limosnas que en cualquier época del año se pueden entregar en el templo.
“Diezmo no significa que el católico deba entregar el 10 por ciento de su sueldo o salario mensual, pues la Iglesia es consciente de las dificultades por las que pasa la población”, expresó.
Mencionó que hay un criterio definido: “Quienes ganan un salario mínimo o menos que eso, no están obligados a entregar el diezmo; quienes ganan más de un salario y hasta cinco veces esa medida de ley, deben aportar un día de salario, pero al año, no cada mes”.
En cuanto a los fieles que perciben más de cinco salarios mínimos, el presbítero dijo que solo a ellos se les solicita que aporten el uno por ciento de sus ingresos anuales.
Lo que la Iglesia recibe por concepto de diezmo, se entrega en parte al Arzobispado, pero otra parte se queda en cada parroquia para resolver las necesidades más apremiantes de la comunidad.








