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Derivado de un monitoreo realizado en un consultorio médico pediátrico, se detectó una carga importante de bioaerosoles, de los cuales alrededor 70% fueron de virus, cuya relación con la influenza está por comprobarse experimentalmente, reveló un estudio elaborado por investigadores del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica A.C. (Ipicyt).
Sonia Lorena Arriaga García, investigadora de la División de Ciencias Ambientales del Ipicyt, exteriorizó que los virus ubicados en el periodo de seguimiento, coincidió con un alto número de contagios de dicha enfermedad, reportados por Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (SSA).
La entrevistada desglosó que en la investigación se monitorearon contaminantes en el aire de interiores, es decir, del citado inmueble, en específico material biológico suspendido como “bioaerosoles”.
Acotó que, de ese concepto destacan esporas, virus, polen, hongos, bacterias, micotoxinas, endotoxinas y fragmentos celulares, que afectan la salud humana, mediante padecimientos respiratorios y alergias.
Precisó que además de la creación de metodologías y sistemas de cuantificación y caracterización de las referidas subpartículas en aire de interiores, el estudio también busca establecer sistemas de tratamiento por tecnologías altamente eficientes y compactas.
Al respecto, describió que los sistemas de purificación de aire de interiores, conocidos como esquemas fotocatalíticos y operados en flujo continuo, han demostrado inactivar el 100% de bioaerosoles en segundos.
De acuerdo con la especialista del Centro Público de Investigación (CPI), la influenza estacional afecta principalmente a población más vulnerable, como son niños y adultos mayores.
“En San Luis Potosí existe una incidencia alta de enfermedades respiratorias como alergias, asma y afectación por virus de la influenza (…) el monitoreo de aire de interiores de un consultorio pediátrico, es muy peculiar, ya que a éste acuden cerca de 100 niños al día, dentro de este puede haber un alto contagio por estornudos, sí detectamos una presencia mayor de virus que de hongos y bacterias”, concluyó.








