La B. Anaya, en la omisión y olvido

El abandono en que se encuentra habla por sí solo, luce desde baches, basura, parabuses y banquetas destrozadas, hasta una ciclovía con obstáculos

Muchas veces las autoridades, sean municipales, estatales o federales minimizan las quejas de la ciudadanía y afirman que no es olvido u omisión no atender las exigencias de quien paga impuestos, sin embargo, en la avenida Ricardo B. Anaya está por demás utilizar esos conceptos, pues las imágenes de desatención en la zona hablan por sí solas. 

Mientras olvidar significa "dejar de retener en la mente algo o a alguien", "dejar de hacer algo por descuido" o "dejar de tener en cuenta algo"; omitir quiere decir "abstenerse de hacer algo" o "pasar en silencio algo", son algunas de las acepciones del diccionario de la Real Academia Española (RAE) para esas dos palabras. 

Pulso realizó un recorrido de una de las principales vialidades de mayor movilidad para la ciudadanía que habita en el oriente de la ciudad, en el tramo comprendido entre la avenida José de Gálvez y la carretera a Rioverde.    

Superficie lunar

Después de pasar alrededor de 150 metros de la calle Israel, y a unos pasos de una panadería se localiza la ruptura de lo parece ser un drenaje o registro de agua potable.

Con dimensiones de un metro de largo por uno de ancho y cerca de 70 centímetros de profundidad, el socavón luce repleto de bolsas y botellas de plásticos, residuos de comida, papeles y demás basura.

Debido al riesgo que representa, algún ciudadano optó por colocar un neumático en desuso, pero no de un vehículo pequeño sino de un tractocamión dado lo extenso del desperfecto. A un costado luce una defensa de un automóvil, como un acento para remarcar la escena. 

Metros adelante, a la altura de la calle Fray Diego de Soria y frente a un nuevo centro comercial que está por inaugurarse, luce un bache con especificaciones estimadas de dos metros de ancho por uno de largo, que de a poco comienza a extenderse. 

Para evitar caer en él, ciclistas, motocicletas, automovilistas y transportistas deben hacer maniobras para esquivarlo.

Más adelante, en la esquina con Baltazar Echave se ubica un hundimiento de alrededor de 17 centímetros de profundidad, de 30 centímetros de anchura y 45 centímetros de largo, que previamente fue reparado, pero por el paso continuo de camiones volvió a brotar. 

Al cruzar la vialidad, quienes circulan por la vialidad puede observar un tramo de casi tres metros de asfalto agrietado, que de poco a poco se va desprendiendo, convirtiéndose en piedras que afectan el tránsito vial, sobre todo de ciclistas y motociclistas.

"No me ayudes compadre"

Igual molestan y provocan accidentes, se tratan de los hoyancos, huecos "ponchallantas" o cavidades dejadas por las empresas de servicio de gas natural, las cuales se identifican por la apertura angosta de surco en el concreto del piso que realizan los trabajadores de las compañías. 

Uno de los desperfectos en la zona de rodamiento, se localiza pasando la esquina Baltazar Echave a un costado de un poste. El hoyo tiene una profundidad estimada de 18 centímetros, 20 centímetros de ancho por 20 de largo. 

Ya en el tramo de las calles Circuito Oriente y Londres, puede visualizar de tres a cuatro imágenes similares a la antes descrita, todas cargadas a la extrema derecha de la Ricardo B. Anaya. 

Pulcritud vs porquería

A lo largo de la avenida, se pudo apreciar decenas de montones de hojarasca, ramas y papeles acumulados en el camellón, presuntamente por personal del Aseo Público capitalino, según comentaron colonos de la zona, sin embargo, hasta el momento no ha acudido a retirarlos.

Si bien el Ayuntamiento debe cumplir con la recolección de basura de la vía pública, algunos pseudociudadanos y pseudocomerciantes del "Ecomercado Ricardo B. Anaya", localizado entre Líbano y Beirut, abandonan bolsas con basura diversa, que van desde papeles hasta residuitos de fruta. 

Sufrida espera 

La colocación de parabuses en la vía pública tiene como función dotar de sombra y asiento a las personas que esperan abordar el transporte urbano, sin embargo, algunos de ellos carecen de techumbre.

El primero de ellos "reluce" en la esquina de Florencia con la leyenda: "Parabús Av. Ricardo. B Anaya- c. Florencia. Fracc. Providencia 78390", cuya estructura carece de techo. 

Del otro lado de la acera, pasando la calle Pensamientos, con orientación de poniente a oriente, otra parada de autobús padece la misma situación

El colmo 

Construida hace varios años por la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (Seduvop), un tramo de la ciclovía con una longitud aproximada de un kilómetro y poco más de dos metros de anchura, tiene cinco obstáculos para los usuarios que circulan de oriente a poniente.

"El colmo", se localiza entre la avenida Colorines y la calle Golfo de México, pues la "erudita" constructora a cargo de la ejecución de la obra confinó el referido carril, sin embargo, omitió quitar ramas de árboles y postes de luz.  

Por lo tanto, toda persona a bordo de un biciclo debe frenar, pasar lentamente y seguir su camino en el primer poste y repetir la fórmula metros adelante, como si se tratara de un concurso.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016 (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la entidad potosina existen 213 mil 920 familias con ese biciclo, cifra superior a los 211 mil 601 hogares que dijeron tener un automotor.