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"La violencia no sana con violencia"

Por Martín Rodríguez

Marzo 11, 2026 03:00 a.m.

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"La violencia no sana con violencia"

"La violencia no sana la violencia", advirtió el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, a modo de reproche por el ataque violento que sufrió la cruz de la fachada y la puerta del Templo del Sagrario, durante las protestas del 8M.

En un mensaje escrito, el arzobispo explicó que una manifestación que nace del dolor legítimo, no debería terminar en profanación, confrontación o destrucción.

Para el caso los ordenamientos internos de la Iglesia, dijo que en el Canon 1211 del Código de Derecho Canónico (CIC), establece que los lugares sagrados, como las Iglesias, se consideran violados cuando se cometen en ellos actos gravemente injuriosos que causan escándalo a los fieles.

Agregó que por eso, para los católicos, es una ofensa este tipo de profanación hacia los templos, pues México necesita justicia y paz y no mas violencia.

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"En este tenor, nos indigna que se haya profanado con tanta violencia y se haya prendido fuego a la puerta de la Capilla de Loreto en la Parroquia del Sagrario, así como la vandalización de la Catedral".

Precisó que en la marcha, que estuvo encabezada por diversos grupos y sus voces entre ellas las de aquellas madres buscadoras de desaparecidos, mujeres con discapacidad, mujeres víctimas de feminicidio y de violencia, "les vimos salir a la calle de manera pacífica, con dignidad y valentía, para recordar a la sociedad y a las autoridades todo lo que aún falta por atender. A ellas les expresamos respeto, solidaridad y gratitud y lamentamos que, en medio de esa exigencia justa, aparezcan actos que desvían el sentido profundo de la jornada".

Advirtió que no basta conmovernos, sino que hay que comprometernos, porque la defensa de la mujer no puede reducirse a discursos anuales ni a pronunciamientos ocasionales; debe traducirse en prevención, atención, acompañamiento, investigación seria, castigo a los agresores y reparación del daño. Todas estas respuestas deben ser más eficaces, cercanas y constantes.

"Como Iglesia, también nos corresponde hacer examen de conciencia. Debemos acompañar mejor, escuchar más, proteger con mayor decisión, educar en el respeto y prevenir toda forma de violencia".