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Las familias disfuncionales, son el “caldo gordo” para que actos violentos como los linchamientos se vayan engendrando y más tarde se generen, alertó Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.
Por lo anterior, el prelado potosino urgió para que la sociedad y la feligresía católica cuide en demasía el concepto de la familia, pues es ahí donde se forman los valores y las actitudes de las personas.
El jueves pasado, la capital potosina vivió dos intentos de justicia por propia mano, uno en la colonia Popular donde un hombre acusado de robo sobrevivió, mientras que otro sujeto imputado de violación en Ciudad Satélite, pereció minutos después de ser golpeado por una turba de residentes.
De acuerdo con el jerarca católico, todas las personas al frente de una representación social deben unificar fuerzas y no solo trabajar de manera individual, en aras de recomponer el tejido social.
Planteó que si las autoridades de los diferentes niveles de gobierno detectan que están siendo rebasadas por la criminalidad, deberían de estudiar las estrategias adecuadas “para ver si lo que proponen es lo acertado”.
“El mayor peligro que tenemos, es que nos vayamos a habituar a decir que es un número más, pero no, estamos hablando de vidas humanas, sean quienes sean, sean quienes cometan, las que agreden o las víctimas”, valoró.








