A-AA+
Se mantienen las medidas sanitarias estrictas en los templos, por lo cual, no habrá cierre de los mismos, sentenció Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San
Luis Potosí.
Si bien a los espacios religiosos solo ingresan pocas personas para bodas, XV años y otras ceremonias religiosas, los últimos fines de semana ha sido común observar a las afueras de los mismos decenas de personas a la espera de recibir a los novios o quinceañeras, lo cual genera concentraciones no recomendadas por las autoridades sanitarias.
Sostuvo que el clero católico local está consciente que los fieles requieren a sus sacerdotes, en medio de la problemática sanitaria por la epidemia de Covid-19, sobre todo porque muchas familias han visto morir a sus seres queridos.
Refirió que la determinación de mantener abiertos y con medidas extremas el ingreso de creyentes a las iglesias, está entablado con el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero y la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (Ssa).
Priego Rivera negó que la muerte reciente de dos sacerdotes sea un indicativo para cerrar los centros de oración, toda vez que no se ha incrementado el aforo y persisten los filtros sanitarios en las entradas.
“Hay mucha gente que está perdiendo la vida. A veces no podemos ir personalmente a atenderlos por el riesgo que implica, pero es un gran consuelo estar diciendo la misa por ellos a la distancia. Creo yo, que daríamos un mal testimonio si nos escondiéramos, precisamente cuando más nos necesita la gente», señaló finalmente el sacerdote y vocero oficial del arzobispado potosino.








