A-AA+
El narcotráfico no solo es un problema de asesinatos y trasiego de drogas, sino también un fenómeno que está ocasionado “serias” construcciones culturales, donde los jóvenes y comunidades de diferentes zonas del país se afianzan con esa identidad, advirtió Juan Carlos Ayala Barrón, investigador y doctor en Filosofía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Posterior a impartir la conferencia “Cultura, narcotráfico y poder. Prácticas de normalización alrededor de la violencia”, enfatizó que dicha construcción abona a percibir a los grupos delincuenciales como una “forma de la vida” nacional de México.
Por ello, alertó que en diferentes regiones de la República Mexicana ya existe la “normalización” de una violencia sin precedentes, “que eso es lo más delicado…hablar de 200 mil asesinatos de la famosa declaración de guerra de Felipe Calderón al periodo de Peña Nieto, es una cantidad enorme de muertos en México”.
Además de los homicidios dolosos generados por los grupos delincuenciales, lamentó que la “guerra” contra el narco ha provocado el reporte de más de 40 mil personas desaparecidas e infinidad de pueblos desplazados, ahora convertidos en “pueblos fantasmas”.
Ayala Barrón asumió que, si bien los narcocorridos o música enaltecedora de la delincuencia hacen apología a los delincuentes, no deberían ser criminalizados, sin embargo, no dejan de ser un “imán” para que la niñez y la juventud se contagien de ese entorno.








