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El Instituto Potosino del Deporte (Inpode), el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyte) y las alcaldías de Rioverde y Matehuala también han adquirido bienes y servicios a la Comercializadora Ismalog, empresa “fantasma” con la que el Congreso estatal y el Hospital Central Ignacio Morones Prieto también han realizado adquisiciones.
En total, entre 2015 y 2017, esas tres instancias pagaron a la empresa casi 250 mil pesos pesos por productos y servicios bastante disímbolos.
En febrero de 2015, la anterior administración de Matehuala erogó 74 mil pesos a la misma compañía como pago por una capacitación de inventarios.
En junio de 2015, todavía en la administración de Fernando Toranzo Fernández, de acuerdo a los registros del Inpode en la Plataforma Estatal de Transparencia, la dependencia estatal pagó 90 mil pesos por la renta de baños portátiles y el suministro de botellas de agua potable para la carrera “Ponte a Cien”. Los pagos salieron de la cuenta 49642270201 que el organismo tiene en el Banco del Bajío.
En febrero de 2016, de acuerdo al reporte de cheques del primer semestre de ese año del Cecyte, esta empresa recibió un pago de 16 mil 240 pesos. Como concepto aparece en el reporte la “reubicación de malla ciclónica”.
Los registros más recientes son del ayuntamiento de Rioverde, que entre marzo y junio de 2017 expidió ocho cheques en favor de Comercializadora Ismalog, que sumaron 69 mil 407 pesos.
Los reportes no informan los conceptos de tales pagos.
Estas dependencias se suman al Congreso del Estado, que pagó 66 mil 788 pesos por abarrotes y material de construcción para presuntos apoyos, y al Hospital Central, que erogó con ellos 1.4 millones de pesos por la compra de medicamentos oncológicos, pese a que la empresa no aparece en el padrón de autorizaciones para comercializar esas sustancias médicas.
La empresa tiene una casa abandonada como domicilio fiscal, de acuerdo a una investigación de Ciudadanos Observando.
En total, entre 2015 y 2017, esas tres instancias pagaron a la empresa casi 250 mil pesos pesos por productos y servicios bastante disímbolos.
En febrero de 2015, la anterior administración de Matehuala erogó 74 mil pesos a la misma compañía como pago por una capacitación de inventarios.
En junio de 2015, todavía en la administración de Fernando Toranzo Fernández, de acuerdo a los registros del Inpode en la Plataforma Estatal de Transparencia, la dependencia estatal pagó 90 mil pesos por la renta de baños portátiles y el suministro de botellas de agua potable para la carrera “Ponte a Cien”. Los pagos salieron de la cuenta 49642270201 que el organismo tiene en el Banco del Bajío.
En febrero de 2016, de acuerdo al reporte de cheques del primer semestre de ese año del Cecyte, esta empresa recibió un pago de 16 mil 240 pesos. Como concepto aparece en el reporte la “reubicación de malla ciclónica”.
Los registros más recientes son del ayuntamiento de Rioverde, que entre marzo y junio de 2017 expidió ocho cheques en favor de Comercializadora Ismalog, que sumaron 69 mil 407 pesos.
Los reportes no informan los conceptos de tales pagos.
Estas dependencias se suman al Congreso del Estado, que pagó 66 mil 788 pesos por abarrotes y material de construcción para presuntos apoyos, y al Hospital Central, que erogó con ellos 1.4 millones de pesos por la compra de medicamentos oncológicos, pese a que la empresa no aparece en el padrón de autorizaciones para comercializar esas sustancias médicas.
La empresa tiene una casa abandonada como domicilio fiscal, de acuerdo a una investigación de Ciudadanos Observando.







