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En lo que va del año y solo en la capital potosina, cerca de 300 pequeños comercios han cerrado sus puertas debido a los altos costos de licencias de suelo y refrendos para venta de alcohol, señaló la representación estatal de la Canacope, dirigida por Armando Reyes Sías.
La cámara solicitó, en reunión con representantes del Poder Legislativo, que se revisen a conciencia las leyes de ingresos de los municipios a la mayor brevedad posible, ya que hay cobros de uso de suelo que se dispararon de 300 pesos a más de 12 mil.
En el caso de los refrendos para venta de bebidas alcohólicas, se mencionó que de costar dos mil o dos mil 500 pesos, el permiso ha subido a más de 40 mil.
La Cámara Nacional del Comercio en Pequeño, con representación en 32 de los 58 municipios del estado, expresó que “muchos Ayuntamientos están haciendo las cosas bien y apegados a derecho, pero otros no y necesitamos que se revise”.
Sus directivos recordaron que el comercio en pequeño es el que, a final de cuentas, hace llegar productos y servicios al gran público consumidor, por lo que se constituye en uno de los principales motores de la economía local.
Además de los costos de uso de suelo y refrendos, los pequeños comerciantes deben enfrentar el alza de insumos como la gasolina y la electricidad que, prácticamente, están “ahogando” a los negocios.
La cámara solicitó, en reunión con representantes del Poder Legislativo, que se revisen a conciencia las leyes de ingresos de los municipios a la mayor brevedad posible, ya que hay cobros de uso de suelo que se dispararon de 300 pesos a más de 12 mil.
En el caso de los refrendos para venta de bebidas alcohólicas, se mencionó que de costar dos mil o dos mil 500 pesos, el permiso ha subido a más de 40 mil.
La Cámara Nacional del Comercio en Pequeño, con representación en 32 de los 58 municipios del estado, expresó que “muchos Ayuntamientos están haciendo las cosas bien y apegados a derecho, pero otros no y necesitamos que se revise”.
Sus directivos recordaron que el comercio en pequeño es el que, a final de cuentas, hace llegar productos y servicios al gran público consumidor, por lo que se constituye en uno de los principales motores de la economía local.
Además de los costos de uso de suelo y refrendos, los pequeños comerciantes deben enfrentar el alza de insumos como la gasolina y la electricidad que, prácticamente, están “ahogando” a los negocios.








