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La legisladora Marite Hernández Correa, consideró que los dichos de su compañero Edgardo Hernández Contreras en tribuna el pasado jueves, son síntomas de violencia política y de género que está presente en la sociedad, “es una violencia a final de cuentas”.
Asimismo dijo que un taller o curso en materia de violencia de género que se pudiera impartir a legisladores y legisladoras, quedaría corto, “creo que debe de ser un sentido práctica cotidiana, del respeto que debemos profesar a los hombres y a las mujeres, la violencia la vivimos cotidianamente”.
La legisladora local destacó que no debe ocurrir la violencia, asimismo consideró que no es suficiente una disculpa, “ya que es seguir con la reproducción de los mismos patrones de violencia machismos y misóginos que no podemos seguir reproduciendo y menos como servidores públicos”.
De igual manera la diputada por Morena dijo que ninguna persona debe ser humillada o maltratada, “creo que nosotros somos representantes populares y la sociedad está viendo nuestro actuar, un legislador o legisladora debe comportarse de manera íntegra y pulcra frente a los demás compañeros que tienen la misma voz y reconocimiento, ninguno debe ser humillado o maltratado en ninguna circunstancia”.
Asimismo dijo que un taller o curso en materia de violencia de género que se pudiera impartir a legisladores y legisladoras, quedaría corto, “creo que debe de ser un sentido práctica cotidiana, del respeto que debemos profesar a los hombres y a las mujeres, la violencia la vivimos cotidianamente”.
La legisladora local destacó que no debe ocurrir la violencia, asimismo consideró que no es suficiente una disculpa, “ya que es seguir con la reproducción de los mismos patrones de violencia machismos y misóginos que no podemos seguir reproduciendo y menos como servidores públicos”.
De igual manera la diputada por Morena dijo que ninguna persona debe ser humillada o maltratada, “creo que nosotros somos representantes populares y la sociedad está viendo nuestro actuar, un legislador o legisladora debe comportarse de manera íntegra y pulcra frente a los demás compañeros que tienen la misma voz y reconocimiento, ninguno debe ser humillado o maltratado en ninguna circunstancia”.








