Adicción al whatsapp

Te crea una sensación de estrés y ansiedad por contestar al instante

Adicción al whatsapp
Los mensajes no paran de llegar a tu teléfono celular y tú no paras de contestarlos.

Las aplicaciones de mensajería instantánea, como el archiconocido WhatsApp, han revolucionado nuestra forma de comunicarnos. 

Miramos el teléfono y vemos cómo se han puesto en contacto con nosotros y, claro está, contestamos casi de inmediato. 

El problema llega cuando nos sentimos dominados por esta tecnología, casi con un sentimiento de esclavitud. 

AGOBIO

Muchos usuarios sufren lo "la tiranía del Whatsapp". 

¿En qué consiste? En un sentimiento de agobio intenso frente al aluvión de mensajes, llamadas, audios, videollamadas que están ahí, en nuestro móvil en cualquier momento y en cualquier lugar. Tanto es así, que hay personas que se sienten presionadas y hasta sometidas a la coacción emocional por tener que contestar en el momento, de estar siempre disponibles.

SIEMPRE EN LÍNEA

El problema de "estar siempre en línea". La vida online y la hiperconectividad está asociada a una menor capacidad de autoconciencia e introspección y a una pérdida de la empatía y de relaciones profundas basadas en momentos y experiencias reales.

Esa necesidad autoimpuesta de contestar de forma inmediata nos lleva a contestar en cualquier sitio, sin intimidad, o la tranquilidad necesaria para mantener una buena comunicación. 

Es lo que se denomina la exigencia de la disponibilidad, el estabas en línea.

La tecnología en sí no provoca nada en nuestro cuerpo y en nuestra mente, sino que es el mal uso que hacemos de ella.

GRUPOS 

Todo esto sin mencionar aún los grupos del WhastsApp, que pueden llegar a convertirse en una auténtica tortura, todo, por el miedo a perdernos algo que se cuente en ellos, lo que nos hace caer en lo que los psicólogos ya han bautizado como FOMO (Fear of missing out). 

CULPA Y REMORDIMIENTO

Pero no solo eso, sino que, además, puede producir en algunas personas sensación de agobio, estrés, ansiedad, culpa y remordimiento, poca capacidad de control, falta de intimidad, libertad y autonomía, y acaba por afectar de forma negativa en otras áreas de la vida.

ALTERACIONES

La experta apunta que hay casos, los más extremos, claro está, en los que se sacrifican incluso actividades y obligaciones por estar pendiente de conversaciones. 

También se suelen dar alteraciones bruscas del estado de ánimo.

SUSCEPTIBILIDAD

¿Puede llegar a ser una adicción?

No hay que olvidar que cualquier actividad placentera es susceptible de convertirse en una adicción. 

Por eso, hay que estar muy atentos a las posibles señales que nos indiquen que tenemos un problema relacionado con el abuso de esta aplicación.

PERFILES

Y también está el hecho de verificar perfiles, mensajes, de forma compulsiva porque se crea que se ha escuchado alguna notificación o, si no se tienen activadas las notificaciones, mirarlo por si acaso de forma permanente.