BEBIDAS AZUCARADAS Y CON GAS

AFECTAN A TU ORGANISMO Y TU PESO; ELÍMINALES DE TU DIETA

BEBIDAS AZUCARADAS Y CON GAS
Las bebidas azucaradas y con gas, los populares refrescos, están en 

el punto de mira para muchos nutriólogos.

El motivo es que aportan un exceso de azúcar a nuestro organismo, lo que puede hacer que ganemos peso.

Lo cierto es que, el consumo de azúcar en general debería limitarse siempre. 

El azúcar está presente en todas partes y su consumo se ha disparado en las últimas décadas debido, en parte, a la gran cantidad de bebidas azucaradas y carbonatadas que se han incorporado al día a día, pasando de lo esporádico a lo habitual.

EXCESO DE CALORÍAS

Y lo malo de estas bebidas es precisamente la cantidad brutal de azúcar que contienen que las convierte en no muy recomendables para uso diario.

Uno de los problemas que hay actualmente en alimentación son los refrescos, porque tienen muchísimo azúcar y gas, que nos hincha y, además, en lugar de facilitar las digestiones, son peores.

Además, el azúcar incrementa las calorías de manera brusca.

NOCIVAS PARA EL CUERPO

Cualquier bebida gaseosa azucarada es nociva para nuestro cuerpo. 

No se habla solo de que engorden, sino que también nos inflaman. 

Con el azúcar nuestro cuerpo se inflama, entiende al azúcar como un agente potencialmente nocivo y activa nuestro sistema inmunitario. 

Por lo que, si distraemos a nuestro sistema inmune con calorías vacías, cuando llegue algo verdaderamente importante no tendrá atención ni energías para atacarlo.

HÁBITO DIFÍCIL DE CONTROLAR

Ahora bien, ¿es complicado suprimirlas cuando tienes el hábito de beberlas incluso en las comidas?

Sí, es complicado porque estas bebidas, solo por la cantidad de azúcar que contienen, ya generan una sensación de placer inmediato, el cual se perpetúa en el caso de que la bebida sea carbonatada.

SENSACIÓN DE PLACER

El gas aumenta todas las sensaciones de placery recompensa. 

Esta sensación puede llegar a ser adictiva.

También es una cuestión de hábitos.

Por ejemplo, la cafeína también incrementa la adicción y la tolerancia a la misma. 

Hay gente que tiene auténtica adicción a estas bebidas, incluso sustituyen el agua por estas.

GENERAN ADICCIÓN

Generan mucha adicción. Los sabores tan azucarados y tan palatables activan nuestro sistema de recompensa, por lo que nuestro cerebro solo nos pide más y más.

CONSUMO LIMITADO

¿Podemos perder peso si limitamos su consumo?

Una razón de peso para eliminarlas podría ser que esto nos ayudaría a adelgazar.

A corto plazo desde luego es una motivación, el ver cómo en cuanto dejamos de consumirlas nos desinflamos.

DIABETES E HIPERTENSIÓN

Aparte de la diabetes, la hipertensión y la obesidad, sí, seguir una dieta es una de las principales razones para reducir o eliminar por completo el consumo de estas bebidas que se han convertido en la pesadilla de los nutricionistas.

Teniendo en cuenta que en la mayoría de las dietas de pérdida de peso lo primero que se quita es el azúcar, es lógico pensar que estas bebidas no tienen cabida en una dieta reductora.

ADELGAZAR

Y los datos son claros: solo quitarlos de la dieta podría hacernos perder hasta 300 gr por semana, es decir un poco menos de medio kilo por semana solo con ese gesto.

Quitando el consumo de refrescos, dulces y azúcares y con un control moderado de la alimentación consigue a veces que se bajen 1 kilo por semana al principio.

DESINFLAMACIÓN

Depende mucho de la cantidad que tomemos y de cómo sean el resto de nuestros hábitos alimentarios.

Lo que es seguro es que en cuanto los eliminamos de nuestra dieta notamos que nos desinflamos, que las digestiones son de mejor calidad y que nos sentimos con más energía; suficiente motivación.

ENGORDAN

Son puro azúcar, el azúcar es el alimento que más energía aporta al organismo después de su consumo.

Es una energía rápida, inmediata y placentera. Toda esa energía si no se consume se almacena en el organismo en forma de grasa, cuanto más azúcar, más grasa, cuanta más grasa más peso. Por eso, engordan porque además entran solas y sin esfuerzo, en menos de medio minuto te has metido en el cuerpo una bomba calórica y ni te has enterado.

GRASA EN EL ORGANISMO

La cuestión no es solo lo que engordan, que también, el azúcar en nuestro cuerpo se transforma en grasa para ser almacenado, ya que las moléculas de grasa ocupan un 10% de lo que ocupan las de azúcar.