DIOS, NUNCA TE ABANDONÓ

DIOS, NUNCA TE ABANDONÓ

Pbro. Lic. Salvador González Vásquez

Dios, siempre estuvo contigo. Él, jamás se apartó de tí; ni en los momentos oscuros, ni en los instantes de luz, porque el Señor sabe que, sin Él, no podemos enfrentar la vida. Y por eso, Él nunca se aparta de nosotros.

Pero la oscuridad del pensamiento, nos hace pensar, que Dios nos tiene abandonados. Aunque es muy cierto, que no se puede evitar que, en algún momento, te sientas abandonado.

Nuestro Señor, también padeció el abandono; y en el momento de su agonía, se sintió abandonado hasta de su propio Padre.

Y al sentir la soledad, elevó la mirada hacia el cielo, y con una interrogación y un dejo de reclamo, alzó la voz al Padre diciendo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". (Salm.21).

No hay dolor más profundo, que el que ocasiona la soledad; sobretodo, cuando te han dejado solo, en los momentos de angustia.

Y cuántas veces, el mundo nos ha dado la espalda, en el momento en que más hemos necesitado de alguien.

Jesús, al asumir nuestra condición humana, llegó a sentir el dolor más grande experimentado por un hombre: Sentirse abandonado y sólo.

Aunque lo cierto, es que Dios nunca nos abandona; somos nosotros que, al vernos afectados por el dolor, ya no podemos ver claramente, y nos cuesta trabajo, percibir a Dios.

Pero ya lo dice el Salmo: "Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá". (Salmo 27). 

No es fácil, que una madre abandone a su hijo; pero es imposible que Dios abandone a los suyos. Por eso, Dios nunca te va abandonar; pero se necesita fé, para sentir la presencia de Dios en nosotros.