El barrio de Wimbledon se engalana de tenis para el histórico campeonato

LONDRES (EFE).- El barrio londinense de Wimbledon se prepara para acoger la gran cita anual del histórico torneo de tenis, que empieza este lunes, con los escaparates de comercios engalanados para la ocasión y sus calles repletas de banderas moradas y verdes institucionales del campeonato.

Las raquetas, redes y pelotas de tenis son una constante en los originales diseños que lucen detrás del cristal de cafés, salones de belleza, inmobiliarias y tiendas de todo tipo, la mayoría de ellos acicalados también con motivos florales.

Algunos comerciantes han ido incluso más allá de la decoración con productos y propuestas inspirados en el campeonato de Wimbledon, como es el caso de la cata de vinos especial que ofrecerá a partir de este lunes la tienda francesa de vinos Friarwood, ubicada en una de las arterias comerciales principales del acomodado barrio al suroeste de Londres.

"Cuando el torneo empiece, nosotros haremos nuestro torneo de cata de vinos", cuenta a Efe su encargado, Franck Massaud. "Haremos un vino contra otro vino. Queremos hacer los cuartos de final, semifinal y final", dice ilusionado. 

Entre las cajas y botellas de vino de Burdeos exhibidas en el escaparate, Massaud termina de colocar una pelota de tenis de grandes dimensiones, que destaca entre otras muchas de tamaño normal que quedan suspendidas de hilos.

En su escaparate tampoco faltan guiños a los protagonistas del evento: los tenistas. Una fotografía en blanco y negro de Rafa Nadal y Roger Federer quiere honorar a los jugadores que hacen que este barrio se convierta en polo de atracción durante la competición, con mayor afluencia de gente y oportunidades para la economía del barrio.

En el restaurante argentino Chango Empanadas también quieren llamar la atención a los tenistas, aunque la preparación les ha pillado a contra reloj, todavía con la brocha y el bote de pintura en la mano. 

Ya se distinguen en el cristal las siluetas pintadas de la emblemática extenista argentina Gabriela Sabatini y el actual jugador, también argentino, Diego Schwartzman.

"Estamos muy cerca del estadio y en general esta zona es por donde los jugadores dan vueltas", explica el propietario, Bernardo Nevillie. "No hay tanta gente como en el centro y se sienten un poco más resguardados de la gente, que les pide autógrafos", arguye.

De hecho, el mismo Schwartzman fue un cliente regular de sus empanadas argentinas en la última edición y, según relata Nevillie, también pasaron por el local árbitros y entrenadores, como el de Roger Federer.