El proceso de liberación de la mujer a través del empoderamiento femenino

El proceso de liberación de la mujer a través del empoderamiento femenino

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Todavía hoy, ser niña o mujer en muchos países del mundo puede convertirse en un tormento. Las condiciones vitales y sociales del género femenino están muy marcadas por la cultura machista y la desigualdad de género. En los países occidentales, la lucha contra la discriminación ha conseguido grandes logros, pero el avance hacia una igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres todavía está lejos de llegar.

El proceso de empoderamiento femenino ayuda a romper las barreras invisibles que implican nacer niña. Los estereotipos y barreras de género siguen estando muy presentes. No, la belleza femenina no es sinónimo de éxito, la felicidad tampoco llega con un esperado príncipe azul.

En el mundo hay 1.100 millones de niñas, 1.100 millones de personas que no deberían rechazar a cumplir sus sueños por el hecho de ser niñas, por las imposiciones de género. Las mujeres deben ser las dueñas de su futuro, y para ello es imprescindible que en el proceso participen todos los agentes de socialización que influyen en la vida de las mujeres (familia, escuela, medios de comunicación, instituciones…).

¿Qué es el proceso de empoderamiento femenino?

Aunque suena a un concepto novedoso, propio de los nuevos tiempos, el empoderamiento femenino lleva años en marcha. Del concepto en sí ya se hablaba en la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing, en el año 1995.

No obstante, el empoderamiento femenino es algo que siempre ha estado presente, pues no es más que el proceso que permite el incremento de la participación de las mujeres en todos los aspectos de su vida personal y social.

De algún modo, todas las mujeres, anónimas o conocidas, que durante su trayectoria vital han luchado para mejorar la visibilidad y los derechos de la mujer, son mujeres empoderadas. Las sufragistas, las mujeres científicas sin visibilidad, escritoras, pintoras, y como no, un sinfín de mujeres anónimas que en su comunidad o en su círculo más íntimo entendieron que sus alas no pueden ser cortadas por una sociedad poco inclusiva con ellas.

Gracias al empoderamiento femenino, las mujeres pueden ser dueñas de su vida, intervenir plenamente y gozar de la igualdad real en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo la toma de decisiones y el acceso al poder.

Existen muchas fórmulas para alcanzar mayor grado de autonomía e independencia, pero una de las claves está en entender que además de las condiciones materiales, el secreto sobre como ser una mujer empoderadaes interiorizar esa capacidad de crecer sin depender de nadie. En la actualidad son muchas las asociaciones y entidades que ofrecen manuales sobre empoderamiento.

Las mujeres empoderadasson aquellas que han comprendido que deben ser dueñas de su vida, que no va a haber nadie que pueda poner freno a los intentos de conseguir sus sueños. Pero además de esto, luchan continuamente para promover el empoderamiento de otras mujeres y romper por fin esas barreras que impiden que se logre la igualdad real y efectiva, que todavía están muy presentes.

¿Cuáles son las claves para alcanzar el empoderamiento femenino?

Las instituciones y organismos internacionales señalan su importancia en el proceso de empoderamiento femenino. Así, algunos de los procesos que tienen que emprender estos organismos son el crecimiento económico inclusivo, acabar con el hambre y proteger y cuidar el medio ambiente.

El Pacto Mundial de la ONU indica que la diversidad de género contribuye a mejorar los resultados de las empresas. Incluso en los países con mayores ratios de igualdad en el empleo, las mujeres se enfrentan al llamado techo de cristal, es decir, la imposibilidad o dificultad de acceder a puestos de relevancia: puestos ejecutivos y de responsabilidad.

La FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, explica que acabar con el hambre ayuda a garantizar la seguridad alimentaria. Este es uno de los Objetivos del Milenio que ayuda a alcanzar el empoderamiento femenino. Pero es que existe otro Objetivo del Milenio que apuesta por esta lucha, promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la mujer.

Cuando las mujeres rurales pueden acceder a recursos, herramientas y conocimientos apropiados, las familias y comunidades obtienen mejoras y se fortalecen: los menores acuden a la escuela, las familias están más sanas, la productividad agrícola y los ingresos aumentan… Todo esto lo logran las mujeres a través de su labor como productoras y proveedoras de alimentos.

Es importante dejar claro que la lucha por el empoderamiento femenino, aunque lo encabecen mujeres con mucha relevancia social y que han alcanzado cotas altas de popularidad, también está presente en esas millones de mujeres anónimas que luchan día a día por cumplir sus sueños y mejorar las condiciones de sus vidas y de las mujeres que las rodean.

A lo largo de la historia, las sociedades se han caracterizado por una inferior capacidad de decisión de las mujeres con respecto a las hombres en cuestiones que afectan a ellas. El empoderamiento es el cambio que permite lograr la igualdad entre ambos. Es un proceso que transforma la sociedad y la hace más inclusiva y más rica.