Falta de actividad física

Afecta a nuestra salud mental

Falta de actividad física

Es vital tener tanto un bienestar físico como emocional. 

Mantenerse activos es fundamental para gozar también de una buena salud mental. 

Tanto es así, que cuando nuestra vida se vuelve más sedentaria, lo notamos a todos los niveles, no solo en el físico.

CAPACIDAD FUNCIONAL

El ejercicio físico regular permite mejorar la capacidad funcional, aumentar la autonomía y mejorar la autoestima.

El ejercicio se asocia a una mayor síntesis y liberación de neurotransmisores, y factores neurotróficos, y estos aumentos la investigación refiere que podrían estar asociados a neurogénesis, angiogénesis y neuroplasticidad, lo que significa que el ejercicio físico regular se asocia a una mejora del bienestar general y de la calidad de vida.

IMPACTO

Existen investigaciones referentes al impacto del ejercicio en la salud mental que describen mejoras en síntomas de ansiedad y depresión, aumentando el bienestar generalizado en las personas que lo hacen de manera regular.

COGNICIÓN Y COORDINACIÓN

Además, investigaciones sobre deportes como la natación, refieren mejoras a nivel de salud mental, cognición y coordinación motora en adolescentes diagnósticados con trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDHA).

Así mismo, tras el desarrollo de un programa de ejercicios acuáticos, se demostró una mejora en síntomas de depresión, estrés, flexibilidad cognitiva, atención selectiva, coordinación de lateralidad, flexibilidad y resistencia abdominal.

CEREBRO EN FORMA

El ejercicio diario mantiene en forma nuestro cerebro, porque al practicar ejercicio diario, nuestro cerebro libera cierta salud, sustancias que generan bienestar, cómo, por ejemplo:

LIBERACIÓN DE SEROTONINA

La práctica de deporte promueve liberación de serotonina, que implica la superación de retos y fortalece el sentimiento de formar parte de un colectivo con el que nos identificamos. Las personas con depresión y ansiedad presentan niveles muy bajos de esta hormona.

ENDORFINAS

Se liberan también endorfinas, que propician un estado de relajación protegiéndonos frente al estrés y la ansiedad.

DOPAMINA

También dopamina, que genera placer, y que se genera a partir de superar retos, o recibir refuerzo social, algo que implica la búsqueda de seguir practicando el ejercicio físico.

OXITOCINA

Y, por último, oxitocina, relacionada con los vínculos personales y el afecto, permite mejorar los mismos.

DAÑO

Por eso, si no realizamos actividad física estemos ayudando a que nuestro cerebro se atrofie.

Aunque todavía no hay evidencias científicas suficientes que permitan explicar el poder del ejercicio frente a la patología mental, según investigaciones, al evaluar solo la actividad física en el tiempo libre se observó que el riesgo de padecer enfermedades mentales en los individuos suficientemente activos, los que se situaban en niveles altos o moderados de ejercicio, se reducía más de un 50 por ciento cuando se comparaba con los insuficientemente activos.

CONTRA EL ESTRÉS

Buen aliado contra el estrés y de nuestro descanso.

El ejercicio es, además, una buena forma de canalizar el estrés. 

Mejora la condición física general, lo que disminuye la probabilidad de sufrir estrés, ansiedad y otros trastornos.

Además, en relación con el sueño, tiene también un papel destacado.

El sedentarismo es uno de esos aspectos que pueden afectar al sueño, así como el cortisol, hormona que se genera por estrés. 

Por tanto, sedentarismo y estrés desordenan nuestros tiempos, el reloj biológico, el sueño, los horarios de las comidas.

El ejercicio físico sirve como factor regulador del sueño al reducir el sedentarismo y los niveles de cortisol.

DEPRESIÓN

Teniendo todo lo anterior en cuenta, no es extraño plantearse que tal vez tienen más tendencia a la depresión las personas que no se mueven.

TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES

La actividad física es una importante herramienta de salud pública utilizada en el tratamiento de diversas enfermedades físicas, así como el tratamiento de algunas enfermedades psiquiátricas como los trastornos depresivos y la ansiedad. Las investigaciones refieren que las personas que realizan deporte con bastante frecuencia o frecuencia moderada tienen una mejor salud mental, y mejor que la de aquellos que realizan un nivel bajo de actividad física”, afirma la psicóloga.

PANDEMIA

Todo esto se incrementa en una situación como la actual, provocada por la pandemia de la COVID-19, que nos ha llevado a trabajar en casa, a reducir nuestra actividad, aunque en el otro extremo haya personas que han comenzado a hacer más deporte.

EFECTOS

El estudio PSY-Covid-19, que se está realizando en el mundo para conocer los efectos psicológicos de la pandemia, ya mostró algunos resultados.

Las investigaciones permiten concluir que la pandemia sí está afectando la salud mental de las personas y que la ansiedad y la depresión son dos de las enfermedades que más se han manifestado durante los primeros seis meses de la pandemia-