Falta de motivación en tu trabajo

Recúperala y cargate de energía positiva

Falta de motivación en tu trabajo
La motivación es la energía que nos permite actuar, movernos, tomar decisiones.

En todos los aspectos de la vida, también en el trabajo.

Y es que la empresa que tiene motivados a sus trabajadores, tiene un activo impagable.

Pero lo cierto es que, a medida que pasa el tiempo, no es extraño que se vaya perdiendo esa energía, esa pasión por lo que hacemos en nuestro entorno laboral. 

¿Es algo normal, que sucede inevitablemente con el paso de los años?.

Es normal, pero no es inevitable, puede suceder en pocas semanas o con el paso de los años, el tiempo que pase para que un trabajador se desmotive, dependerá de su nivel de trabajo personal, de su esfuerzo por mantener el nivel de interés, motivación y entusiasmo por el desarrollo de su trabajo.

TIPOS

¿Qué tipos de motivación podemos encontrarnos?

Podemos encontrar las distintas fuentes de esa energía o motivación según:

Procedencia: dentro o fuera de cada uno de nosotros.

Así, si aquello que genera interés es dinero, reconocimiento o tiempo extra será extrínseca. 

Si es superación personal, crecimiento o satisfacción personal será intrínseca.

La motivación la podemos encontrar para evitar una consecuencia negativa o para alcanzar algo positivo, que nos den un proyecto nuevo de más responsabilidad.

Tanto si son negativas como positivas, pueden ser extrínsecas o intrínsecas.

CAUSAS

Hay diversas causas que pueden influir en que llegue un momento en el que perdamos la motivación en el trabajo, entre los que podemos destacar los siguientes, aunque puede haber muchos más.

Influye mucho la realización de tareas repetitivas, carentes de la necesidad de aportación de ideas creativas o iniciativa.

También un excesivo control por parte de superiores.

La presencia de un clima laboral enrarecido.

La falta de progreso.

La ambigüedad en los roles.

Una mala comunicación.

ENTUSIASMO

Estas causas pueden llevar al trabajador a perder el entusiasmo y la disposición para llevar a cabo las tareas encomendadas, a perder esa energía por la fuerza de la costumbre, porque se habitúa a la recompensa por la tarea y se vuelve más exigente, la recompensa obtenida deja de ser percibida como tal, para pasar a ser algo habitual, un derecho adquirido independientemente del desempeño.

FACTORES

Definición de metas claras: El trabajador debe conocer cuáles son los objetivos de la organización y sus objetivos personales que apoyarán la consecución de los objetivos comunes.

Propuesta de desafíos: la consecución de retos alcanzables pero que supongan un desafío, nos ayudan a crecer, a confiar cada vez más en nosotros mismos y a sentirnos cada vez más a gusto con nuestro desempeño, nos incita a buscar nuevos retos y a esforzarnos por lograrlos.

En la cara negativa, también influyen el miedo y el aburrimiento.

EVOLUCIÓN

De las prioridades personales.

Objetivo: recuperar la motivación.

Cada vez que alcanzamos una meta, se produce una descarga de dopamina en nuestro cerebro, la dopamina nos proporciona placer y de forma instintiva buscaremos replicar ese placer acudiendo a la misma fuente, así, si diseñamos el camino hacia los grandes retos, con pequeñas metas ´volantes´ con un cierto grado de dificultad pero alcanzables, que requieran un cierto grado de esfuerzo pero que no nos dejen extenuados, lograremos mantener un nivel de interés activo a lo largo de todo el día y a lo largo de todos los días.

ZONA DE CONFORT

Salir de la zona de confort implica esfuerzo, y riesgo, nuestro mecanismo de supervivencia nos dirige siempre a mantenernos en lo conocido, aunque no siempre sea tan cómodo.

Incómodo pero conocido implica seguridad de mantenimiento y ahorro de energía.

CRECIMIENTO Y EVOLUCIÓN

Sin embargo, si lo que queremos es crecer, evolucionar, aprender, sentirnos vivos, sentirnos útiles, sentirnos felices, deberemos animarnos a buscar retos, los retos nos obligan a cambiar formas de pensar, nos ponen en la necesidad de buscar alternativas, de ser creativos, resolver problemas, cada nueva solución encontrada es una nueva estructura mental que nos hará más inteligentes, más sabios y felices.

ACTITUD

Hay muchas cosas que podemos hacer para recuperar la motivación perdida, algunas de ellas son:

Rememora qué te llevó a hacer lo que estás haciendo, cuáles eran tus 

motivaciones iniciales.

Deja de darle vueltas a lo mismo todo el rato.

Identifica qué es lo que te está frenando y cámbialo.