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La casa de moda Gucci homenajeó ayer en la pasarela de Milán el ritual creativo que se esconde detrás de cada colección y, con una curiosa puesta en escena sin desfile, planteó una mujer de cine y diversa para el próximo invierno.
El director creativo de la firma, Alessandro Michele, no apostó por el clásico desfile sino que prefirió desvelar su colección sobre una plataforma giratoria planteada como una especie de linterna mágica, precursora del cinematógrafo, dividida en vitrinas.
Dentro de esta plataforma pudo verse a las modelos maquillándose, peinándose o vistiendo los diseños de Gucci, hasta presentarse al fin completamente ataviadas frente al público, cada una ubicada en un “fotograma” como si de un escaparate se tratara.
COLECCIÓN
Es, por supuesto, una colección impregnada por otras artes como la música, con un metrónomo acompasando la presentación o el bolero de Ravel, o con la voz de Federico Fellini y su idea de que el cine es “sugestión hipnótica, un ritual, tiene algo de religioso”.
Michele ha querido de este modo desvelar el trabajo creativo de la moda, pues una vez que las modelos abandonan la plataforma giratoria ocupan su lugar los asistentes, peluqueros y maquilladores.
“Que el milagro de las manos hábiles salga de las sombras”, proclamó el creativo en sus redes sociales.
HISTORIA
Dentro de la noria de Gucci está la historia de la moda femenina, representado por una rompedora mezcla de estilos.








