"No somos una familia racista", dice el príncipe Guillermo

No somos una familia racista, dice el príncipe Guillermo
Foto: AP

LONDRES  (EFE).- El príncipe Guillermo fue este jueves el primer miembro de la realeza británica en salir al paso personalmente de las acusaciones de racismo que su hermano, el príncipe Enrique, y su cuñada, Meghan, han lanzado contra su familia. 

Los duques de Sussex han puesto en jaque la reputación de la monarquía al revelar que uno de los motivos que les llevó a abandonar el Reino Unido fue la preocupación que generaba entre alguno de sus allegados el color de la piel de su primer hijo, Archie.

Ante la presentadora estadounidense Oprah Winfrey, la pareja eximió a la reina Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo, de ese supuesto racismo, pero ha dejado en el aire la cuestión de qué miembro de la familia real expresó recelos sobre cuán negra sería la piel del bisnieto de la soberana.

El hermano mayor de Enrique comentó directamente esa controvertida entrevista cuando salía de visitar en el este de Londres uno de los colegios que han reabierto sus puertas tras más de dos meses cerrados por la pandemia. 

"No somos una familia racista ni mucho menos", esgrimió el duque de Cambridge ante las preguntas de los periodistas que les esperaban a él y a su esposa, Catalina, a las puertas del centro educativo. 

Esa ha sido la primera reacción individual de uno de los "royals" ante las graves criticas vertidas sobre ellos, más allá del comunicado que emitió el martes un portavoz del palacio de Buckingham, que se limitaba a afirmar en nombre de la reina que las acusaciones, aunque "preocupantes", serán abordadas "en privado".

DISTANCIA ENTRE HERMANOS

En la memoria colectiva de los británicos está grabada la imagen de ambos príncipes, el uno junto al otro con 15 y 12 años, respectivamente, durante el cortejo fúnebre de su madre, Diana de Gales, en 1997.

El enfriamiento de su relación en los últimos meses ha provocado cierta sorpresa y ha ocupado numerosas páginas en los tabloides. 

Guillermo arrojó hoy nuevas dudas sobre los vínculos con su hermano al admitir ante los periodistas que no ha hablado con él desde que se emitió la polémica entrevista hace cuatro días. "Pero lo voy a hacer", aseguró. 

Enrique también confirmó esa separación ante Oprah: "Quiero profundamente a Guillermo. Es mi hermano, hemos pasado un infierno juntos y tenemos una experiencia compartida. Pero estamos en caminos diferentes", afirmó.

CRÍTICAS AL SILENCIO DE LA FAMILIA REAL

La falta de una respuesta contundente a las graves recriminaciones que lanzaron Enrique y Meghan ha generado críticas contra la estrategia de comunicación de la casa real británica, que tradicionalmente ha tratado de limitar y controlar sus exposiciones públicas. 

El experto en la monarquía y excorresponsal de Casa Real de la BBC Peter Hunt ha sostenido que la nota de 61 palabras que se divulgó un día después de la entrevista fue "demasiado poco" y llegó "demasiado tarde". 

"Las repercusiones de la muerte de Diana mostraron al mundo lo que ocurre cuando las figuras públicas demuestran falta de empatía", advirtió Hunt en un artículo publicado en "The Spectator". 

Las encuestas sugieren que las declaraciones de los duques de Sussex han comenzado a erosionar la imagen pública de la monarquía en el Reino Unido, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Entre las personas de 18 a 24 años, tan solo el 13 % considera que Enrique y Meghan han recibido un trato justo por parte de su familia, mientras que el 50 % de los mayores de 65 cree que sí fueron tratados con equidad, según un estudio que la firma YouGov llevó a cabo con una muestra de 4,656 personas.