NO TE PONGAS EN DONDE PUEDES CAERTE

NO TE PONGAS EN DONDE PUEDES CAERTE

Tú eliges el ambiente en donde quieres vivir.

Más aún, tú puedes crear tu propio ambiente. Pero hay que tener cuidado, con el ambiente que hemos elegido, éste nos tiene que ser favorable, para ayudarnos a ser mejores, y a vivir mejor.

Porque hay ambientes que contaminan; y lejos de ganar, nos llevan a perder.

Y bien sabemos, que las circunstancias influyen en lo que hacemos, y somos; por esa razón, hay que revisar, que la situación en que nos encontremos, nos ayude a ser mejores.

Todos tenemos algún impulso negativo que, dadas ciertas circunstancias, pueden hacer que salga a flote. 

Por eso, es muy necesario cuidar las circunstancias. Y también, hay que elegir bien, a las personas con las que vamos a convivir.

Ya que hay quienes lejos de levantarnos, nos empujan a caer.

Por eso, nos dice el Señor: "Al que sea ocasión de pecado, para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar". (Mc.9).

Hay quien pueden ser causa, o la ocasión de tu ruina. Y a esa persona, es mejor tenerla a distancia, porque nos puede llevar a perder. 

Hay que estar lejos, de aquellos que son un obstáculo para nuestra dicha; tan lejos, como lo es el fondo del mar. 

Ya lo dice el Señor: "Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto al Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo...". (Mc. 9).

Hay amigos y también lugares que pueden ser nocivos; y más vale renunciar a ellos, porque ambos pueden caer al precipicio.  

Bien dice el dicho: "Más vale solo, que mal acompañado".

Aunque también, es mejor no ir a lugares que sean la ocasión, para que brote un impulso oculto; que puede llevarnos a hacer daño y hacernos mal. 

Y si es posible, hay que perderlo todo, con tal de no perder lo más valioso.