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“Polifonía” - Vanessa Cortés Colis

Por Redacción

Diciembre 12, 2022 03:00 a.m.

A

Siento una admiración total por la selección de Croacia, pero, sobre todo, por su jugador, testigo de atrocidades de la guerra, el capitán del equipo y ganador de balón de oro, Luka Modric.

¿Qué puede ser más doloroso que una guerra o ver morir a tu abuelo con solo cinco años de edad? ¿Qué imágenes se registrarán en un niño que es forzado a abandonar su casa, atravesar montañas para no morir? ¿O tener que agarrar con furia repentina tu balón de fútbol para buscar un escondite tras la sirena de un ataque? Renunciar, migrar, caminar, estar en obligado movimiento, protegerse, sobrevivir, resguardando solo tus sueños, la imaginación, tu cuerpo y la familia, ¡no hay más! Y aquí el entrecruzamiento con la escritora Dubravka Ugrešic, que no se si decir de origen croata, o yugoslavo.

Pero también, hija de las guerras, desde la de los Balcanes hasta la de Yugoslavia. 

Escritora que cuestiona los nacionalismos, sobre todo en ese territorio del este de Europa que en tan pequeño espacio se dividan seis pueblos, tres religiones, dos lenguas y un genocidio.

En su literatura rechaza ese nacionalismo, por ser una forma de conciencia que exalta a un pueblo por encima del otro, defender una cultura como si fuera la mejor. 

Escritora del exilio, la que tuvo que huir por ser considerada enemiga de su país y del gobierno croata, ya que es antibelicista y va en contra de cualquier movimiento fascista que aniquile a los “otros”, como si no fueran terrícolas.

Sus novelas, traducidas al español por la editorial Impedimenta tratan sobre la memoria, los recuerdos, como una “outsider” de la zona, como testiga de lo absurdo que son las diferencias raciales, étnicas y religiosas que aniquilan pueblos enteros.

Pero, sobre todo, habla del lenguaje, del poder de la literatura y de los relatos orales, como vía de la autoconciencia, empatía y la adhesión de los recuerdos que al mismo tiempo son coraza del individuo y de lo colectivo.

Es una extraordinaria escritora y eterna candidata al Nobel de Literatura: “El museo de rendición incondicional”, “El ministerio del dolor”, “La edad de la piel”, “Zorro” o “Gracias por no leer” son algunos títulos que los lectores pueden encontrar en español. 

Y ahora, ¿qué sentido tendría el conectar estos dos personajes? Pues, el mismo sinsentido que tendría una guerra, y que ha obligado a miles de héroes en los deportes, el arte o en otras áreas, a ir más allá de superarse, a sobrevivir. 

Esa andanza o huida es lo que los ha forjado a configurarse como extraordinarios.

Sus hazañas son tejidas con los hilos que se desprenden de las cicatrices de guerra.

Modric posee el talento, la habilidad, solo necesita su disciplina, inteligencia y tenacidad, los mismo para Ugrešic, quien cuenta que no es difícil acoplarse a otras lenguas, cultura o estilos de vida. Sus cualidades las cargan en una maleta desde niños, porque en realidad lo difícil no es el andar, lo terrible es la guerra, lo arduo es no morir.

@vanecortescolis