Semana santa en familia

Tiempo de reflexión para vivirla de una manera enriquecedora

Semana santa en familia
La Semana Santa nos brinda unos días de vacaciones para escapar de la rutina, disfrutar en familia, hacer cosas diferentes, descansar.

Los niños tienen vacaciones en el colegio y aprovechamos estos días para hacer actividades que en otras fechas no podemos o simplemente para salir de la rutina y relajarnos.

Sin embargo, muchas veces sólo pensamos en divertirnos olvidando el verdadero significado de la Semana Santa.

Ya seamos religiosos o no, creamos en Dios o no, vivamos el catolicismo o no podemos tomar el significado de la Pascua para vivir una Semana Santa en familia de forma diferente y enriquecedora.

RESURRECCIÓN

Tomemos el verdadero significado de la Semana Santa: Es el momento de la resurrección, de volver a nacer, de renovarse, de volver a comenzar.

Propongámonos algunos buenos hábitos y propósitos para vivir y convivir en familia renovando las intenciones y los comportamientos:

NO GRITAR

No gritar a los niños: El día a día, los nervios, el estrés y los agobios nos llevan en ocasiones a gritar a los niños o a regañarles en exceso.

Respiremos y contemos 10 antes de tener una reacción exagerada.

PEDIR PERDÓN

Enseñar y aprender a pedir perdón: No sólo los niños, sino también los adultos. 

Todos nos equivocamos, aprender a reconocerlo y a expresarlo nos ayudará a hacer borrón y cuenta nueva con los pequeños conflictos del día a día.

EVITAR PELEAR

Los problemas entre hermanos surgen por las mayores nimiedades, pero si no atajamos el problema pueden hacerse grandes y en algunos casos, irreconciliables. 

Enseñemos a los niños a ser buenos hermanos y a quererse a pesar de que en alguna ocasión haya alguna pelea.

SABER COMPARTIR

Cuántos conflictos evitaríamos si dejáramos de un lado el egoísmo y aprendiéramos a compartir nuestras cosas y nuestro tiempo con los demás.

SER AGRADECIDOS

Si lo piensas, dar las gracias no cuesta nada, es fácil, pero si no se adquiere la costumbre desde la infancia, se vuelve un hábito extraño. 

TIEMPO DE CALIDAD

Dar más tiempo de calidad para la familia: Conciliar no siempre es fácil, pero todos podemos dedicar unos minutos o un tiempo determinado a la semana de calidad y que sea en exclusiva para disfrutar padres e hijos juntos.

ESCUCHAR

Escuchar más a los hijos: Los niños tienen tantas cosas que decir que a veces nos vuelven un poco locos y quizás no les hagamos todo el caso que ellos demandan.

Sería bueno renovar nuestra paciencia y dejarles expresarse, es la base para una comunicación futura afectiva y de confianza.