Empresas deben garantizar ambientes y condiciones equitativas

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Empresas deben garantizar ambientes y condiciones equitativas

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CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Gracias a que cada vez más mujeres toman la decisión de tomar control de su desarrollo y, por ejemplo, estudiar una licenciatura, su inclusión en el campo de trabajo ha aumentado. Sin embargo, esto no quiere decir que estén garantizadas las condiciones para que las profesionistas mexicanas puedan desarrollarse de manera óptima en las empresas.

En un estudio reciente, elaborado por LinkedIn, se demostró que, del total de los puestos que conforman los consejos directivos de las empresas, solo 17% están ocupados por una mujer. Además, los mandos intermedios también tienen una marcada brecha entre géneros, pues solo 33% son para mujeres.

Apelar por la generación de conductas equitativas en la sociedad es una preocupación imperante en nuestros días, pero también es necesario asegurarlas en los centros de trabajo, coincidieron expertas durante el foro MujerEs Ibero: The Wo+Men Project 2019.

"La igualdad no solo es tratar temas de derechos humanos y ética. También es fundamental para las empresas. Invertir en el empoderamiento de las mujeres genera beneficios de productividad, una menor rotación, mejores ambientes de trabajo y un incremento en ventas. Está demostrado que países que invierten en empoderamiento tienen un crecimiento económico directo", comentó Lourdes Colinas, coordinadora del proyecto de empoderamiento en ONU Mujeres.

La Universidad Iberoamericana llevó a cabo el evento con el fin de impulsar temas que involucran la difusión y práctica de igualdad y respeto dentro de las organizaciones, desde pequeñas hasta trasnacionales. En ese sentido, durante el foro se debatió acerca de economía y género; certificación en inclusión; y protocolos de género.

Entre las conclusiones a las que se llegó es que un aspecto fundamental para que las oportunidades para hombres y mujeres se den bajo las mismas condiciones, es contar con la capacitación adecuada que fomente conductas de respeto en los equipos de trabajo.

"A veces pensamos que tomamos decisiones que favorecen la igualdad, pero no es así. Con capacitaciones debemos reeducarnos con perspectiva de género y dirigir este tipo de cursos a todos. Las mujeres son quienes menos acceden a estas oportunidades pues llevan a cabo múltiples actividades que no les permiten formar parte de ellas. Por ello es necesario que se hagan en los horarios laborales y hacer énfasis en temas de desigualdad", señaló Jessica Covarrubias, directora de Derechos Económicos de las Mujeres en INMUJERES.

La brecha entre las oportunidades profesionales de mujeres y hombres también está marcada por una falla estructural que se percibe no solo dentro de las empresas sino a nivel nacional, y tiene que ver con la asignación histórica de tareas. "El problema es que tenemos obstáculos para acceder a los trabajos y, sobre todo, a los trabajos formales, dignos y con seguridad social. Usualmente, las mujeres deben aceptar trabajos de pocas horas y mal remunerados para atender las actividades de cuidado en sus casas. Mientras sigan teniendo esa carga más que los hombres, y el Estado no asuma su responsabilidad en materia de empleos igualitarios, pasaremos de cuidar niños, a cuidar a adultos mayores", advirtió Alejandra Haas, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

La educación para crear prácticas igualitarias y de respeto hacia las habilidades y talento de los miembros de un equipo debe generarse desde el proceso de reclutamiento pues, alertan, muchas prácticas discriminatorias ocurren en este filtro de entrada a las organizaciones. "Cuando se contrata basado en la piel, sexo, edad, universidad o lugar de origen, en realidad no reclutas talento, pues este se puede encontrar en todos los estratos sociales, preferencias y nacionalidades. Cuando en las empresas hay prácticas discriminatorias, las primeras que resultan dañadas, son ellas mismas", añadió Haas.

Asimismo, respetar las leyes al momento de construir espacios, ambientes y grupos de trabajo, es un beneficio no solo para las compañías, sino que llega a exteriorizarse en la sociedad misma, tal como finaliza la titular de Conapred: "es importante que las empresas quiten los requisitos que no son indispensables al momento de reclutar y que empiecen a valorar a las personas por su idoneidad para los puestos. A mayor diversidad, mejor clima laboral, productividad y cambios estructurales. En ese camino se ocupan de cumplir con las leyes y así construimos un país mucho más igualitario", finalizó.