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Ciudad de México.- Si bien es cierto que 2009 fue el parteaguas para que la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) se disparara, 2016 es clave en la emisión de deuda de la petrolera, el año de mayor endeudamiento, luego de que la empresa anunciara un “plan de rescate”.
De acuerdo con Bloomberg, la deuda de la petrolera asciende a 95 mil 609 millones de dólares (mdd) misma que se realizó vía 130 emisiones, de las cuales 121 sucedieron en los últimos 10 años y, de éstas, 23% se concentró en 2016, luego de que José Antonio González Anaya, el entonces director, implementara un plan de rescate que inyectó 4 mil 200 millones de dólares y contratar más deuda.
Emilio Lozoya dejó la dirección general de la empresa en 2016, año en el que Pemex vivía uno de los peores momentos, con producción en declive, caída histórica en los precios de crudo y refinación en picada. Ese año la mezcla mexicana rompió el piso de los 20 dólares por barril, pues en enero se ubicó en un precio de 18.90 dólares. A Pemex le costaba más producir un barril de crudo de lo que obtenía al venderlo.
El 2016 fue también el año en el que Moody’s, Fitch Ratings y Standard & Poor’s revisaron la perspectiva de la calificación soberana de México desde estable a negativa, calificación siempre vinculada a la petrolera.
Desde 2004, después de alcanzar su pico, Pemex comenzó a registrar una baja en la producción de crudo, pero en 2009 los problemas se agudizaron y la emisión de deuda comenzó a incrementarse. Sin embargo, pese al gran endeudamiento los resultados han sido malos y hoy son un riesgo para México.
Lastres de Pemex
En los últimos años Pemex ha enfrentado serias dificultades: una fuerte contracción de los precios internacionales del petróleo, una caída en las reservas, las cuales en 2012 eran de 43 mil 837 millones de barriles de crudo mientras que en 2018 eran de 21 mil 89 millones de barriles.








