Vive la experiencia del Camino de Santiago

Siglos de historia hacen del Camino uno de los recorridos turísticos más antiguos. Un viaje que tiene muchas variantes y un solo destino.

Vive la experiencia del Camino de Santiago

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El turismo religioso se puede considerar el origen de los viajes organizados tal y como los conocemos hoy. De hecho, las peregrinaciones han llevado desde hace siglos a muchas personas a ciertos lugares. En el mundo occidental hay sobre todo 3 que destacan por encima de los demás. Y uno de ellos es la ciudad de Santiago de Compostela, lugar al que se dirigen las rutas del denominado Camino de Santiago.

Más de 10 itinerarios distintos

Uno de los detalles que más sorprenden del Camino es que no hay una sola ruta. De hecho, se pueden enumerar al menos 10 puntos desde los que empezar el viaje, llegando todos hasta el mismo lugar. Esto en sí es una gran ventaja, ya que se puede organizar el viaje en función de nuestras preferencias o incluso los días de vacaciones que tengamos.

El itinerario más conocido a nivel internacional es el Camino de Santiago Francés, denominado así porque recorre tierras del país vecino y se adentra en España después. También es el más concurrido, ya que alrededor de 6 de cada 10 peregrinos se deciden por esta ruta para llegar a Santiago. Algunos lo hacen completo, cruzando los Pirineos desde la localidad de Saint Jean Pied de Port, mientras que otros se deciden por recorrer una distancia menor.

Si tienes una semana, puedes hacer el Camino de Santiago Francés desde la localidad de Sarria, a unas 6 jornadas de distancia. Es una de las opciones más populares, muy recomendada para quienes no lo han hecho nunca y tienen curiosidad por disfrutar de la experiencia.

Si tienes más tiempo y te gusta visitar lugares históricos, la Vía de la Plata puede ser una opción interesante. Este trayecto tiene un origen anterior al del Camino, ya que los romanos lo utilizaron para comunicar las minas leonesas con Sevilla, desde donde salían barcos hasta la capital del imperio cargados de metales preciosos. En la Edad Media se alargó hasta llegar a Santiago, y lo convirtió en una de las rutas desde el sur. Lugares como Mérida merecen una parada, ya que cuenta con un conjunto histórico muy importante.

Prepararse es importante

El Camino de Santiago es una experiencia única. Un viaje que para muchos tiene gran significado espiritual, mientras que otros lo hacen simplemente por disfrutar de los paisajes y la gente. En cualquier caso hay que tener en cuenta que se necesita un poco de preparación y buena forma física. Sobre todo porque las etapas pueden ser agotadoras, y los pies de los peregrinos a veces sufren las consecuencias, especialmente según se acerca el final. Incluso recorridos que en principio son más suaves, como el Camino de Santiago desde Portugal, que está ganando en importancia en los últimos años por ofrecer una interesante gastronomía, entre otros. Muchos peregrinos que se desplazan desde América emprenden su viaje comenzando en Lisboa y subiendo hasta Santiago.

Además de estás más o menos preparados físicamente, también hay que saber dónde están los alojamientos, así como los servicios que ofrecen estos para que al llegar podamos darnos una ducha, lavar la ropa y así por el estilo.

Un verano diferente

Uno de los atractivos que tiene el Camino de Santiago es que se puede hacer todo el año. Aunque en verano, como la mayoría es cuando tenemos vacaciones, es cada vez más habitual aprovechar la época para hacerlo. El turismo de sol y playa está bien, pero hay quien busca algo más y prefiere vivir experiencias como las que ofrece el Camino. Si es tu caso, prepárate bien, elige el punto desde el que empezarás tu viaje hacia Santiago y disfruta de uno de los recorridos turísticos más antiguos del mundo.