Actores aborígenes australianos denuncian racismo en grabación de serie de TV

Actores aborígenes australianos denuncian racismo en grabación de serie de TV

Sídney (Australia), 7 abr (EFE).- Dos actores aborígenes de Australia han denunciado una serie de episodios racistas durante la grabación de una popular serie de televisión, lo que ha desatado controversia en el país oceánico.

La actriz Shareena Clanton afirma que durante su trabajo este año en la serie Neighbours, un símbolo de la televisión australiana y que se emite desde 1985, escuchó a ejecutivos y compañeros usar calificativos denigrantes o bromas racistas contra las mujeres o personas de color.

"La represalia por denunciar el mal comportamiento y racismo me dejó aislada y aumentó mi marginalización", comentó el lunes Clanton en su Instagram, sin mencionar nombres para evitar demandas legales y al remarcar que "nunca más" trabajará para la serie.

Por su lado, el también actor Meyne Wyatt, quien el año pasado fue el primer indígena en ganar el prestigioso premio artístico Archibald, denunció en Twitter que él mismo sufrió racismo y homofobia cuando trabajó en Neighbours entre 2014 y 2016.

"Esto crea un ambiente inseguro para cualquiera de la comunidad LGBT+ y esta porquería necesita ser expulsada", dijo al pedir un cambio en la serie y en la industria del cine y televisión australiana.

Fremantle Media, que produce Neighbours, asegura que mantuvieron "conversaciones largas y significativas" con Clanton durante el tiempo que trabajó en la serie, sin mencionar los asuntos que se trataron en esas reuniones.

La productora de esta serie, que ha sido criticada en el pasado por no reflejar la diversidad étnica australiana, se comprometió a seguir "creciendo y desarrollándose" para continuar su "proceso de evolución", en un comunicado que recogió la cadena local ABC.

Los comentarios de los artistas aborígenes han desatado la polémica en las redes sociales, donde varios usuarios cargaron contra los actores.

"El denunciar el racismo expone más racismo y el trauma racista en Australia", respondió Shareena Clanton a sus críticos.

MENOS PRIVILEGIADOS

Las denuncias de racismo coinciden con la condena de Amnistía Internacional (AI) en su informe anual publicado hoy al trato que se da a los indígenas australianos, que representan poco más del 3 por ciento de los 25 millones de habitantes que tiene su país.

"Los australianos quieren verse como habitantes de un país con suerte y esto es cierto para los que son privilegiados, pero hay grupos en nuestra comunidad que no pueden acceder a la justicia y los derechos básicos que merecemos", dijo en referencia a los aborígenes la directora nacional de AI, Samantha Klintworth.

Los indígenas australianos, miembros de la cultura viva más antigua del mundo, fueron despojados de sus tierras tras la llegada de los británicos y sufrieron durante parte del siglo XX el robo de los niños de sus familias como parte de una política de asimilación.

Asociaciones de aborígenes piden al gobierno de Australia que firme un tratado y los incluya en la Constitución, entre otras reivindicaciones plasmadas en la "Declaración Uluru, desde el corazón" de 2017.