A-AA+
Ciudad de México. - “Mi miedo principal es que se me olviden las cosas, pero sobre todo que deje de ser real en el escenario. Eso no lo voy a permitir”, expresó Benny Ibarra al hablar de “Novecento”, su nuevo proyecto con el cual hace su debut en los monólogos.
Hace un año se acercaron a él las productoras Paula Sánchez Navarro y Ana Bracho Ahumada para hablarle de un texto escrito por Alessandro Baricco, en el cual se hablaba de un pianista magistral llamado “Novecento”, que gracias a su técnica era capaz de lograr notas maravillosas y que viajaba en un trasatlántico llamado Virginian, donde se rumoraba había nacido. Benny de inmediato quedó fascinado y dijo que sí.
PROYECTO
“Este es el tipo de proyectos que me prenden. El reto después de venir de tres proyectos enormes: Sasha, Benny y Eric; Timbiriche y El hombre de La Mancha. Es despojarme de tanta parafernalia, por así decirlo, y enfocarme a un banquito de pianista que es lo único que tengo en el escenario, es tremendamente emocionante. Este va a ser Benny en su más íntima expresión, pero muy bien arropado y dispuesto a asumir esa responsabilidad”, dijo el cantante sobre esta obra que estrenará 1 de octubre en el Teatro Milán.
Confesó que ha habido momentos que siente que el proyecto le queda grande e incluso se ha arrepentido de haber aceptado, pero después se convence de que puede hacerlo, aunque a veces no salga como debe ser.
“Yo siempre escojo proyectos que me saquen de mi zona de confort, que sean diferentes. Soy más persona de teatro que músico, lo que veía en mi casa todos los días era cómo se producía teatro y ese era mi mundo. Cuando empecé a hacer música con Timbiriche fue haciendo teatro musical, con la obra La maravilla de crecer, donde siempre hubo una enseñanza y disciplina de teatro”.
PERSONAJE
Son muchas cosas que unen a este cantautor con el personaje, por la sensibilidad que debe manejar para hacer sentir a la gente lo que quiere comunicar con la música.
“También utiliza el arte como una herramienta de vida. Mis mejores amigos siempre son personas que admiro mucho, gente que me hacen sentir, muchos de ellos son músicos, mis grandes héroes son mis papás, Julissa y Benny Ibarra; obviamente mis abuelos, Luis de Llano de Palmer y Rita Macedo. Aquí no hay una historia de amor per se, aquí es la historia de dos amigos (Novecento y un trompetista) y la gran novia es la música, y yo siempre he estado enamorado de ella”.
El director Mauricio García Lozano, explicó que no es un sólo personaje el que va a interpretar, sino varios con personalidades muy contrastantes, desde el narrador que es un trompetista que conoce al protagonista en un barco, hasta el propio Novecento, que parece que vive en su propio mundo.








