A-AA+
Ciudad de México. - Concha Buika regresa a México con toda la fuerza de su voz multicultural para presentarse en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, el 3 de noviembre próximo, con la producción “Vete que te quiero”, un material con el que cierra un ciclo musical en su carrera.
Con la pasión y alegría que la caracterizan, la cantante española, hija de madre y padre ecuatoguineanos de la tribu de los Bubis, habla de su próximo concierto, pero también de la decisión que ha tomado de cerrar, con esta gira, una etapa en su producción musical, en la que tiene siete discos grabados.
Buika dice que trabaja en un sonido muy diferente, que se verá reflejado en el nuevo disco que prepara. “Entonces lo que hago ahora es una despedida y cierre de un ciclo en mi carrera, lo que me emociona mucho.
SHOW
“Por eso me encanta el repertorio que llevo ahora a México; he escogido un par de temas de cada disco, a manera de despedida. Han sido muchos años con un estilo bastante variado, muy bonito. Ahora me estoy sumergiendo en un nuevo sonido, que me inspira mucho”.
Con risa franca y voz poderosa, comenta que prácticamente se está despidiendo de la juventud, “de la etapa más joven e inocente”.
“Siempre he dicho que después de los 40 rocanrol; es decir, a esta edad nos volvemos más transgresores, dejamos atrás los miedos a no triunfar, a no tener éxito; viene una temporada de relajo muy grande. Es más, a partir de la cuarta década, sobre todo las mujeres, gamberrismo puro. Ya cumplimos con los compromisos, la responsabilidad, la seriedad… se puede uno volver más rebelde, no pasa nada”.
PROYECTO
La intérprete se dice encaminada a un nuevo sonido, proyecto que le parece más valiente.
“He sido bastante valiente en la música, pero ahora soy más. Como estoy entrando a una etapa bastante rebelde, musicalmente hablando, estoy integrando en un disco las cosas que antes no me atrevía. Todo aquello que pensé que el público podría rechazar, por lo que se esperaba de mí. Pequeños secretos serán parte del disco que espero tener listo este año”.
Al preguntarle acerca de ese nuevo sonido, explica que tiene que ver con programación de música. “Desde siempre he tenido debilidad por el sonido electrónico; sin embargo, había voces en mi entorno que me decían que no estaba bien arriesgar con eso, en ese momento.
Hay pocas mujeres en los parlamentos, en los negocios, en la música, etcétera. Es cierto que varias han llegado muy alto; lo que tenemos que buscar es que todas las personas tengan la oportunidad de llegar lejos, no por su género sino por su capacidad.
Recuerda alegre su amistad con Chavela Vargas, que en algún momento la consideró: “Tú eres mi hija la negra”. De esa relación fraterna nació El último trago, con canciones que la mexicana-costarricense hizo suyas. Con Chavela, dice Concha, conocí la sabiduría y la pasión por la música.








